3 CLAVES PARA LA “PAZ MENTAL”

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Este mes se celebra el Día Internacional de la Paz y hablando de paz, se me ocurre un tipo de paz también de real importancia, ¿eres capaz de disfrutar de paz mental? Y es que con frecuencia vivimos en una guerra donde nuestro principal enemigo está instalado entre oreja y oreja. Nuestra mente.
¿Desde qué te levantas vives de manera acelerada, con estrés, prisas, sobrecargándote, de forma automática, con todas las obligaciones y responsabilidades que nos impone la vida, más las que te autoimpones tú mismo? Si es así, seguramente, te saltaste una de las lecciones más importantes de la vida:

“No solo se trata de “vivir” sino de aprender a “vivir bien”.

Tanto el evadirnos mentalmente y tomarnos momentos para desconectar de la cantidad de preocupaciones que nos secuestran a diario, como aprender a desactivar el piloto automático y pisar el freno antes que el cuerpo nos avise por exceso de velocidad es necesario para nuestro bienestar físico y mental.

Claves para lograr la paz con nosotros mismos:

  1. Listado de problemas: Divide un folio en dos mitades. Haz un listado enumerando cada uno de tus problemas o preocupaciones. Al finalizar, dirígete al primer problema y a su lado anota posibles soluciones. Verás que te es mucho más sencillo. Los pensamientos se acumulan en nuestra mente de manera anárquica. Cuando los anotamos, estamos ayudando al cerebro a ordenar los pensamientos y muchas veces nos daremos cuenta que hemos exagerado el pensamiento por lo que han surgido también emociones exageradas. También nos es más sencillo encontrar soluciones, ya que estamos ayudando al cerebro a saber hacia dónde dirigirse.
  2. Cambia de actitud: Date la oportunidad de conocer el efecto que tiene forzar una actitud positiva ante la vida sobre tu estado de ánimo. Prueba tan solo una semana. Hazte un listado de todo lo que te convierte en una persona afortunada (salud, trabajo, familia, etcétera) y recuérdatelo cada mañana. Piensa que nada te asegura que todo eso lo vayas a mantener siempre. Siéntete afortunado antes que se convierta en un recuerdo. Sal a la calle y sonríe. Da igual si lo haces de manera forzada. Envíale al cerebro la información de que todo a tu alrededor te agrada. Él se lo creerá y comprobarás que las emociones que te genera serán coherentes con ese gesto. Respira hondo. La vida te ha regalado un día más de vida. Cambia el pensamiento.
  3. Dedica algo de tu día a hacer una actividad que te agrade. Si tu día a día está lleno de obligaciones, ¿cómo pretendes vivir con entusiasmo?

por Tamara de la Rosa

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