Tu, nuestra Teacher

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Tu, nuestra Teacher

Se me antoja prácticamente imposible imaginar una educación para nuestros niños y niñas en la que la cooperación y el trabajo en equipo no converjan.

Cierto es que cobra realmente importancia todo aquello que trabajamos en casa. Las pautas educativas, los estilos de vida, nuestros valores, la forma en la que vemos las cosas, el modo en la que resolvemos, cómo nos conciliamos e incluso el talante de cómo nos “peleamos”. Lo que se traslada en tu hogar, queda, crece y prolifera en las pequeñas personas con las que convives.

En la vida, hay gente que marca la diferencia y que nos transmite un algo que los diferencia. Personal educativo, conserjería, equipo de cocina, direcciones, profesorado, tutorizaciones… Todo es importante, todo suma.

Pero estas palabras y a la vez reconocimiento va dirigido a ti, a ti que estas siendo especial y vemos como estás dejando huella en nuestro hijo. Es bueno que se sepa que hay docentes que hacen cosas de forma natural y profesional, y que ganan la confianza no solo de su alumnado, sino también de sus familiares. Mi familia está agradecida contigo.

Tú, que recibes con un abrazo y una sonrisa todas las mañanas a nuestro hijo, y lo despides de la misma manera afectuosa, a pesar de casi tener una treintena en clase.

Tú, que en el instante de recogerlo nos dedicas dos palabras sobre cómo ha ido su día.

Tú, que valoras cada paso pequeño que da, haciéndole ver a sus ojos que es un logro inmensamente grande.

Tú, que tienes en cuenta lo que te decimos, lo incorporas en tus clases y lo utilizas como estrategia para reforzar y mejorar.

Tú, que estas pendiente de cada mínimo detalle para que avance cada día y aprenda muchas cosas.

Tú, que trabajas para que sea una mejor persona imponiéndole límites y no dejándole pasar nada cuando no cumple.

Tú, que has conseguido que si su comportamiento no ha sido bueno esté preocupado porque él ha sentido que te ha fallado y necesita disculparse contigo para decirte que no volverá a ocurrir.

Tú, que has logrado que mi hijo tenga la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, empatizar contigo y empatizar con sus iguales.

Tú, que le enseñas el poder de la palabra y le hablas, le pides que te hable, le escuchas y así conviertes una clase en un grupo cohesionado que se apoya y se ayuda.

Tú, que transformas las debilidades de un niño en las fortalezas de todo el grupo.

Tú, que discretamente aportas tu granito de arena en una sociedad con estilos educativos encorsetados y rígidos. Gracias por el día del juguete.

Tú, que nos has dado la libertad de ser nosotros mismos contigo y confiar en todas tus orientaciones.

Tú, que no te conocíamos, que eras una persona extraña, y ahora ya no queremos que te vayas.

Tú, que ya te echamos de menos y aún no te has ido.

Tú, que no queremos que pierdas esas ganas e ilusión y que se nota que te gusta lo que haces.

Tú, que te mereces estas palabras y que muchos niños y niñas tengan la oportunidad de conocerte.

Tu, nuestra Teacher, siempre.

 

Silvia García – Psicóloga – Hebe Psicología

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