El ser humano es extraño. Dice poseer algo llamado “sentido común” pero si te digo la verdad, creo que es una ilusión, un artificio creado por unos pocos para dejarnos al libre albedrío lejos de toda razón lógica y podernos decir con tono satisfactorio un “te lo dije” cuando ya el mundo se nos ha caído encima.

Durante toda nuestra vida, nos empeñamos en cometer errores uno detrás de otro, algunos basta con barrerlos debajo de la alfombra y, otros en cambio nos supone un pequeño esfuerzo para conseguir identidades nuevas para toda la familia en un país lejano donde no se hable tu idioma.

Encima nos mola eso de darle patadas a la misma piedra…

Pero hay un sitio donde lo pequeño se hace grande y lo grande descomunal. Exacto, es la casa de Gran Hermano e Internet. Nosotros hablaremos de lo segundo, que de lo primero me da risa.

Seguro que a priori se te ocurren muchas cosas que no deberían ocurrir en las redes sociales representando una marca, como por ejemplo comportarte como un energúmeno, cometer faltas de ortografía, insultar o usar un lenguaje soez. Pero hay otros errores que cometemos fácilmente, quizás por las prisas, las faltas de ganas o simplemente, porque eres un maleta. Aquí tienes las 3 más comunes. Créeme, te lo digo por tu bien 😉

  1. Robar material. Cuando compartes contenido de otras marcas o personas, lo ético es citar la fuente. Solemos utilizar un “vía+usuario” o simplemente, respetar la firma de una fotografía. En ningún momento debemos eliminar el logo o recortar una imagen para que no se vea su procedencia. Esto es muy feo.

Una vez, en la difusión de un evento, coincidimos dos personas haciendo el mismo servicio para dos marcas distintas. Me llevé una sorpresa espantosa cuando descubrí que la CM de la otra marca, descargaba mis fotografías y sin rubor alguno, le colocaba su logo. Estas cosas son terribles y me provocan acidez.

  1. Publicar de higos a brevas. Tienes que saber qué horario es el más adecuado para conseguir impacto en tu comunidad, para ello deberás investigar, probar y experimentar. Cuanto antes asumas que este trabajo es serio y lleva tiempo, antes llegarás a tu audiencia.

En los cursos, muchas personas me dicen que no tienen tiempo y lo hacen cuando pueden, pero de esta forma, será muy difícil alcanzar los objetivos de comunicación fijados. Si te levantas muy temprano y haces tres publicaciones seguidas a las 6:00 de la mañana, dudo mucho que consigas que alguien te lea. Aprende a programar.

  1. Desconocer las herramientas esenciales. Existen numerosas herramientas para facilitarte el trabajo, hacerlo más efectivo y cómo no, para poder medirlo. Debes estar al tanto de todo lo que se cuece en Internet y cómo aprovechar todo lo nuevo que te trae. Para ello, nada como estudiar cada día un poco, asistir a charlas formativas, reciclarse continuamente, preguntar y sobre todo, leer.

Existen numerosos errores que no deberíamos cometer, como tener un lenguaje que no corresponde a nuestro público, ser muy planos con lo que compartimos o caer en el popular yoismo de la vida compartiendo solo mis cosas y sin hablar de nadie que no sea yo.

Pero sobre todo, no cometas el error de intentar transmitir sin amor, porque cuando eres feliz con tu trabajo, se nota.

 

 

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