Aurora Sánchez: “Tengo ganas de vivir muchas cosas”

 

Aurora Sánchez González es diplomada en la Escuela Universitaria de Nuestra Señora de La Candelaria y Técnico Superior en Estética graduada en el IES Las Indias. Es una mujer polifacética que aparte de ser profesional, esposa y madre ha decidido completar su currículum académico cursando el grado de Medicina en la Universidad de La Laguna. Ha ejercido durante más de una década la profesión para la que se preparó en sus inicios, la Enfermería.

 

Auri, como la conocen sus amigos, en un día normal, va a la facultad en la mañana. En la tarde desempeña su labor en, Clinique Tenerife, una consulta de medicina estética en Santa Cruz y cuando llega la noche se transforma en mamá y compañera. Es una persona inquieta. Sus quehaceres cotidianos lo demuestran. A pesar de todo lo que tiene en su agenda me regaló un rato para contarme lo que la mueve a superarse, la opinión que tiene de lo que hace y en lo que quiere especializarse.

 

Mi primera duda fue por qué, estando ya preparada y con trabajo, vuelve a la universidad. ¿Qué la ha llevado a querer ser médico? Durante del desarrollo de mi actividad en la clínica me he dado cuenta de que quiero y puedo superarme en mis competencias. Me encanta lo que hago y quiero seguir con mi formación. Mi titulación no me permite hacer determinadas cosas y el intrusismo no está entre mis planes. Soy joven y estoy a tiempo. Así que es el momento. Si lo pospongo más, igual, se queda en un sueño”.

 

¿Y cómo accedió a la ULL? “Me presenté a la PAU, (Prueba de Acceso a la Universidad) en el 2015, como cualquier alumno de bachillerato. La nota de corte de ese año fue de 12,52 y yo conseguí un 12,88 que me permitió entrar en la primera lista de asignación de plazas. Este año empiezo en tercero con la carga académica completa. Ha sido duro pero bastante satisfactorio”.

 

¿Cuál de las ramas de esta ciencia es la que más le gusta? La que me apasiona es la Medicina Estética. En España no es una especialidad que se pueda conseguir vía MIR (Médico Interno Residente). Algunas universidades, tanto públicas como privadas, la ofertan como título de posgrado. Dado que en Canarias no existe ningún máster en la actualidad y, a menos que de aquí a que termine lo creen, tendré que desplazarme a la península”. Le pregunté por las posibilidades que ofrece internet.

 

¿Y hacerla a distancia? Sería una posibilidad. Pero, por las características de la labor, quiero asistir de manera presencial porque el contacto con los pacientes y el uso del material durante las prácticas, para mí, son fundamentales. Aún me falta para eso. Todavía tengo que acabar el grado. Si pienso en lo que me queda me da vértigo. Pero sigo adelante con mi proyecto y alcanzo mis metas poco a poco”.

“Tuve que dejar mi trabajo en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria y renunciar también a mi labor en la ambulancia medicalizada para poder empezar la carrera”

 

¿Ha tenido que sacrificar algo para cumplir su sueño? “Tuve que dejar mi trabajo en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria y renunciar también a mi labor en la ambulancia medicalizada para poder empezar la carrera. Al principio intenté compaginarlo todo pero se me hizo cuesta arriba y no tenía tiempo material. Si hubiera sido viable lo hubiera sumado a mis actividades sin ningún problema. Pero fue imposible. Tenía que elegir y la incompatibilidad entre los horarios me obligó a dejar lo que tenía seguro para sumergirme en esta aventura ».

 

Ante la ilusión con la que vive esta etapa de su vida quise saber: ¿Por qué no estudió medicina desde el principio ? « Por inseguridad. Pero ahora, que ya sé lo que quiero, no me da miedo. He adelantado terreno en cuanto a la experiencia y a la formación. También reconozco que he elegido el camino más largo pero no tengo la sensación de haber perdido el tiempo. Estaré más preparada para ejecutar la labor. Ya tengo toda la experiencia de la enfermería. Cuando me titule en medicina, llevo once años de práctica en mi mochila porque, ya he tenido contacto directo con los casos reales. Lo hago por vocación. Tengo claros mis objetivos y ya sé que me gusta. Un detalle que muchos compañeros no tienen definido cuando adquieren el título. Yo tuve esa sensación cuando terminé mi primera profesión”.

 

¿Por qué considera que la medicina estética no está institucionalizada como especialidad? “Porque no es una necesidad básica de salud. No tratamos enfermos, atendemos a gente sana. Hoy luchamos para que haya una sección colegial oficial en esta especialidad en Santa Cruz de Tenerife igual que en las demás provincias españolas. Es una garantía para que todos puedan asegurarse de que el que le atiende está acreditado para ejercer en esta rama”.

 

 

 

 

¿Cómo se organiza para que todo a su alrededor marche como debe ser? “Soy mamá, esposa, trabajadora y estudiante de medicina. La verdad, si me detengo a mirar, no es poco. Me satisface lo que hago porque es por una buena causa: mi realización personal. Tengo un hombre maravilloso a mi lado, al que le agradezco que me ayude a cumplir esta ilusión. Yo sola no sería capaz”.

 

¿Cómo es su día a día? “Lo primero que hago, cuando me levanto, es tomarme un buen café”, y apunta, “que me hacen con mucho cariño”. Sonríe y mira a Germán, su marido. ”Sin eso me cuesta activarme. Me preparo y llevo a nuestra hija al colegio. Voy a clase en la mañana hasta el mediodía y me incorporo a mi trabajo después de la una de la tarde”, continúa, “ llego a casa, estoy con mi niña y le ayudo con sus tareas. Después hago mis deberes universitarios. Mis días son muy largos, pero también bastante productivos”, dice entusiasmada Aurora.

 

¿Con la motivación se nace? Si. En mi caso particular el nervio lo llevo en el carácter. Soy curiosa e inquieta y tengo ganas de vivir muchas cosas. Hay muchos que estudian solo una carrera en la vida y les es suficiente. Sin embargo hay otros, como yo, que están en constante movimiento. Yo ya tenía mi trabajo fijo y mi seguridad. Las dos cosas garantizadas. Sin embargo, mi pasión por lo que hago, me ha hecho temeraria y me he lanzado sin miramientos a cumplir mi sueño de ser médico”.

 

¿De dónde le viene el interés por las ciencias de la salud? “No lo sé. En mi familia no hay nadie relacionado con el gremio. Soy hija de un empresario y nadie me motivó a esto. Lo descubrí sola a través de mis experiencias personales. Simplemente vi la posibilidad de hacer algo que me llamaba la atención. Me gusta tratar con el público y me involucro con él. En muchas ocasiones me crea mucha satisfacción pero siempre dentro de unos límites. Soy de carácter tranquilo pero tengo un punto revoltoso que me obliga a no quedarme quieta. No soy de estancarme”.

 

“La ética profesional nos obliga a no venderlo todo. Hay que mirar por los intereses del paciente”

 

¿Qué consejos da a los interesados antes de empezar a consumir en el mundo de la estética? Lo más importante es saber con quién te vas a tratar. Por eso es necesario que el Colegio de Medicina nos inscriba dentro de esta especialidad para que, los que quieran acceder a estos servicios, puedan averiguar qué facultativo los atiende”. Habla con la propiedad que le da estudiar y sentirse ya médico. Para ella es un hecho. “Hay que informarse y asesorarse con un entendido en el área. Hay que empezar con tratamientos básicos y conocer la piel para determinar qué es lo más adecuado. Les recomiendo que no pierdan el norte”, comenta y la interrumpo, porque la pregunta lo exige.

 

¿Porque se pierde el norte? “Porque empiezan a verse bien y cada vez quieren más. Hay que poner límites y en este punto el facultativo juega un papel importante. La ética profesional nos obliga a no venderlo todo. Hay que mirar por los intereses del paciente. Hay que dar opciones de acuerdo a cada bolsillo y a cada necesidad”.

 

¿Cuándo hay que cuidarse? “Siempre. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo. No recomiendo más de lo que ya saben. No hay que exponerse al sol. Usar factor de protección cada mañana porque, aunque no vayamos a la playa, el astro rey siempre está sobre nosotros. Les aconsejo tener cuidados básicos, limpiarse la cara todas las noches y usar cremas adecuadas para cada tipo de piel. Comer bien, beber mucha agua y hacer ejercicio. No hay milagros. Solo disciplina y constancia. Para todo en la vida: querer es poder”, concluye. Y lo dice una experta en esta máxima.

 

 

Por: Luz Toro

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