Laura María Escuela: “El Arte no te paga las facturas ni te llena la nevera»
Charlar con Laura María Escuela conforma un cóctel de ingredientes variopintos y, a la par, sabrosos. Laura María pertenece a esa casta de actrices guerreras que anteponen su vocación a caer en la zona de confort.
Conocedora de las piedras que las actrices tienen que sortear por el rudo camino del Arte, se pone el mundo por montera y apuesta por el «Rock and Roll» del Teatro con la vocación acérrima de una especie de Juana de Arco dispuesta a morir con las botas puestas.
¿Quién es Laura María Escuela? Laura María Escuela es logopeda y maestra y, en sus momentos libres, se dedica a desarrollar su carrera de actriz en ciernes. No estudió en la academia de actores, pero comienza en las escoltas de teatro de los ayuntamientos. Una serie de acontecimientos en su vida le han llevado a dedicarse al teatro profesional en Canarias. Laura María Escuela es una mujer vital, optimista, que día a día intenta alejar de su vida a la gente negativa y que detesta la envidia y la maldad gratuita. En definitiva, soy una persona que siempre intento buscar la forma de la risa y que no paso desapercibida entre mi grupo de amigos.
¿Una actriz nace o se hace? En mi caso diría que ya venía con una»semilla». El tiempo ha hecho que vaya creciendo y que se vaya formando. Pisé por primera vez un escenario con 5 años y hoy, a mis 40 años, he llegado a pisar escenarios tan importantes como lo es, por ejemplo, el Teatro Leal en La Laguna. Para la actuación se debe tener esa pequeña vocación y, a partir de ahí, se crea y se fomenta la actriz o el actor.
Su personaje más conocido es el de la profesora Rosalba Scholasticus. ¿Qué tiene Rosalba de Laura María y qué tiene Laura María de Rosalba? Somos una simbiosis. Rosalba y yo somos un liquen, nos compenetrados mutuamente. De Rosalba tengo, en ocasiones, ese sarcasmo, ese punto ácido de ironía y ese empuje para decir las cosas a la cara. Rosalba es ese pitorro de olla a presión por el cual le sale toda esa verdad que lleva dentro y que necesita expresar de una manera más pura. Rosalba es mi alter ego.
Como actriz canaria, ¿se siente apoyada por los organismos gubernamentales pertinentes? Están saliendo ayudas y se nota el resurgir de esa bancada de ayudas, también hay que decir que cada vez hay más actores y actrices. Lo que me gustaría es ser profeta en mi tierra. Me gustaría que se me reconociera por un trabajo bien hecho.
Dentro del mundo de las artes escénicas, ¿ha sufrido algún episodio machista? He sufrido algún micro machismo que, con la edad y con la experiencia, los vas captando y reconociendo como tales.
¿Cuál sería el papel de su vida? El papel de mi vida sería aquel que, cuando el público saliese del teatro o del cine, nunca se olvidase de mi personaje. Algo que cree conciencia, que remueva, que haga reír, que haga llorar y que reviente las entrañas de sentimiento. Me gusta desfallecer sobre el escenario, soy muy «drama Queen».
¿Se suele llevar al personaje a casa? Sí, va conmigo, es como si fuese una alienación, como una especie de posesión. Tengo que hacer algo así como un exorcismo para sacar al personaje que me haya tocado interpretar de mi interior.
¿Cuál es su sueño más recurrente como actriz? Me gustaría obtener el reconocimiento a mi trabajo de parte del público canario.
Las familias españolas gastan, en promedio, 1.500 euros en la organización de una Primera Comunión
Se calcula que cada año en España se realizan 238 mil comuniones, con lo que durante este mes de mayo en el país se gastan 357 millones de euros en la celebración de esta ceremonia.
Aunque la Primera Comunión es, en esencia, una celebración espiritual, en la actualidad ha pasado a convertirse en un evento social que, en muchos casos, se parece más a una boda y al que las familias destinan tiempo para organizar y gastan considerables sumas de dinero.
¿Cuáles son los principales gastos para una Primera Comunión?
Las tareas son muchas a la hora de comenzar la organización de una Primera Comunión. Primero hay que escoger el lugar en el que se hará, luego la decoración, la comida que se servirá, entre otras cosas. También la elección del vestido que llevará la niña o el traje del niño, así como el vestuario de los padres y los hermanos.
De acuerdo con datos suministrados por el portal profesional Prontopro.es, en promedio, una familia española gasta como mínimo 1.500 euros en organizar una Primera Comunión. Tan solo la tarta cuesta 69 euros, un organizador que nos ayude a que todo quede perfecto cobra cerca 250, un fotógrafo que inmortalice el momento alrededor de los 278 euros, un animador 111 y un Dj 231 euros. A esto hay que agregarle el costo del catering que ronda los 42 euros por invitado y el traje del homenajeado que se cotiza entre los 200 y 300 euros.
De acuerdo con datos de la Conferencia Episcopal de España, cada año en el país se celebran 238 mil comuniones, con lo que este mes de mayo se convierte en una gran oportunidad para quienes ofrecen servicios como catering, fotógrafo, confección de trajes, ente otros.
Calculando un gasto promedio de 1.500 euros por familia y tomando la cifra entregada por la Conferencia Episcopal de la cantidad de ceremonias que se realizan, en total en el mes de mayo en España se gastan 357 millones de euros en la celebración de primeras comuniones.
La Primera Comunión, de rito espiritual a evento social
La eucaristía tiene su origen en la ceremonia de la Última Cena, pero los registros que se tienen de ese rito están muy lejos de lo que se ha convertido hoy la Primera Comunión. En la actualidad hay quienes recurren a préstamos para poder costear el gasto que representa organizar la celebración de la ceremonia. Incluso hay entidades financieras que ofrecen entre sus servicios la rápida entrega de créditos para pagar la fiesta.
Como ha quedado en evidencia con las cifras presentadas por Prontopro.es, el portal reúne oferta y demanda de trabajo profesional y artesanal, la planificación de una Primera Comunión se puede ir de las manos y es por eso que a la hora de comenzar la organización se debe recordar que es un rito espiritual en el que se celebra la primera vez que un niño recibe la eucaristía y no un evento social de gran envergadura.
Raquel Gutiérrez Yanes: «Mi deseo es ser una mujer de la que su hija se sienta orgullosa»
Visitar el Real Casino de Tenerife siempre es apetecible, pero si el motivo es charlar con su gerente, Raquel Gutiérrez Yanes, es doblemente agradable. Raquel es una mujer feminista, luchadora y abanderada del apoyo a la investigación de las enfermedades raras.
Entre risas y emoción a flor de piel, Raquel Gutiérrez, se muestra afable, contundente, sensible y apasionada. Definir a una mujer que ha logrado que una institución, como lo es el Real Casino de Tenerife, haya dado un giro radical hacia la igualdad real y muestre su mejor cara hacia la Cultura en cualquiera de sus vertientes.
Fortaleza, perseverancia, formación y pasión, definen a esta mujer que, lejos de conformarse con su labor profesional, ejerce la dirección de comunicación de la Federación de Lucha Canaria. Raquel Gutiérrez es un volcán en constante erupción cuyo calificativo es Sororidad.
¿Quién es Raquel Gutiérrez? «Soy la menor de una familia de cuatro hermanos, hija de Santiago Gutiérrez, que dedicó 53 años de su vida al Real Casino de Tenerife, 35 de los cuales fue gerente de dicha sociedad. Transcurridos tres años de la jubilación de mi padre, había otra persona como gerente del Casino de Tenerife, el presidente, en aquella época, Miguel Duque Pérez Camacho, me llamó para cambiar la imagen del Casino y darle un giro hacia una sociedad más abierta y más plural. No me veía capacitada para ello, ya que no tenía experiencia alguna en gestión económica, venía del gabinete de prensa y comunicación del Organismo autónomo de fiestas, con Dámaso Arteaga de concejal, por lo tanto, yo de lo que sabía era de comunicación y poco más. Tuve la impagable labor de mi padre como referente y me decidí a ello. Llegué por seis meses y ya llevo 20 años como gerente del Casino de Tenerife».
También tengo la magnífica suerte de ser hija de una madre extraordinaria, fue una mujer que se adelantó a su tiempo. Era una mujer feminista, recuerdo siempre sus luchas con los bancos, porque las mujeres en aquella época no podían hacer nada sin la autorización de sus maridos. Mi madre fue una mujer que, a pesar de tener todo en contra, estudió una carrera, era una mujer autónoma e independiente, fue supervisora de enfermería del Hospital de La Candelaria y, durante toda su vida, ejerció cargos de responsabilidad. Cuando se júbiló se le hizo un homenaje. Pensar que la sangre de mi madre circula tanto por mis venas, como por las de mi hija y de mis sobrinas es lo que nos hace tirar para adelante.
Habla de su madre como una mujer empoderada. ¿De casta le viene al galgo? «Sí, eso lo tenemos muy interiorizado tanto mi hermana como yo. Siempre recordamos el consejo que nos daba mi madre: «formación, formación y formación». Lo mejor para llegar a la igualdad social es la educación, la preparación y la formación. Mi hermana es arquitecta técnica, uno de mis hermanos es arquitecto, el otro es funcionario del Cabildo de Tenerife y yo hice Ciencias Sociales y Periodismo. Tuvimos una madre que nos empujaba a superarnos a diario».
Es usted una mujer de letras. ¿Por qué se decantó por ello? «Soy una apasionada de la lectura, de la Literatura, de la Lengua, de la Filosofía y de la Historia. Realizar la carrera de Periodismo era la ilusión de mi vida y para lo que estaba realmente hecha».
Se evidencia que es usted una mujer abanderada en pro de las causas justas. «Quiero pensar que lo he heredado de mi madre. Ella era una mujer con una Humanidad impresionante».
Es usted una mujer que impone, sobre todo con su mirada. ¿Es de las personas que «ladran mucho y muerden poco»? «No quiero dar una imagen de mujer que da miedo o que impone, ya que no lo soy. Si proyecto dicha imagen es de forma inconsciente, ya que no lo soy. Estoy en una etapa de mi vida en la que quiero hacer cosas que tengan un componente social. A lo largo de mis 20 años de labor profesional en el Real Casino de Tenerife creo que estoy haciendo un buen trabajo. He pasado por cuatro presidentes, todos y cada uno de ellos me han apoyado en todo. El actual presidente del Real Casino de Tenerife, Don Miguel Cabrera Pérez Camacho, es un hombre con unas ganas increíbles de cambio, de renovación y de empuje. Me causa mucha exigencia haber heredado esta preciosa labor profesional de mi padre y, por lo tanto, intento superarme a diario. Quiero que mi hija tenga el ejemplo, como el que yo tuve de mi madre, en mí de una madre trabajadora que, aunque no pueda estar siempre con ella, que vea que lo que tenemos en casa es a base del esfuerzo y del sacrificio».
«El Casino forma parte de la ciudad en la que está, de hecho, es la puerta de entrada a Santa Cruz»
¿En qué ha cambiado el Real Casino de Tenerife desde que usted entró a formar parte de la plantilla del mismo hasta la fecha? «El Casino es una sociedad histórica, implantada desde 1840, con las connotaciones adecuadas a los tiempos que le ha tocado vivir. En sus inicios no podían entrar las mujeres, en la época franquista existían zonas reservadas para ellas y, en la actualidad, hay mujeres en la junta directiva. El Casino forma parte de la ciudad en la que está, de hecho, es la puerta de entrada a Santa Cruz. Es una sociedad viva, de la que todo el mundo puede disfrutar a través de los diversos actos culturales que se hacen todas las semanas».
Durante mucho tiempo se identificó al Real Casino de Tenerife con el clasismo. ¿Continúa sucediendo lo mismo en la actualidad? «Afortunadamente, creo que no. Vivimos en una sociedad cada vez más igualitaria, se puede ser socio del Casino por una cantidad accesible, es la sociedad más económica de todas las que existen en Tenerife. No me gusta el término “clasismo”, la gente lo suele relacionar con elitismo, pero no creo que ser elitista sea una connotación peyorativa. Somos elitistas en Cultura, genial; aspiramos a dar lo mejor en cada campo, fantástico. El elitismo del que hablo lo veo desde el punto de vista de aspirar a ser cada vez mejores. El Real Casino tiene unos estatutos abiertos, plurales, en los que no se discrimina a nadie».
¿Se imagina una Santa Cruz sin el Real Casino? «No, durante la época de crisis económica recogimos el testigo cultural, que las asociaciones públicas no se podían permitir. Hemos acogido grandes eventos culturales que suponían un esfuerzo añadido a la sociedad».
¿Cuáles son los factores que proporciona a Santa Cruz el Real Casino? «Su política cultural abierta. El Real Casino, los Carnavales y Santa Cruz forman un trío indisoluble. La vinculación de nuestros socios con la ciudad, son personas que viven, trabajan y han hecho grande a Santa Cruz. Además, el Real Casino es una preciosa entrada a la ciudad que forma parte del patrimonio que hay que proteger. El Real Casino es sinónimo de respeto, de tolerancia y de ilusión del conocimiento y del debate. Somos el reflejo de esta ciudad tan vinculada al mar y tan abierta y cosmopolita».
Durante mucho tiempo el Real Casino fue una institución dedicada al género masculino. ¿Desde que usted llegó, hace 20 años, hasta la fecha, ha sufrido algún episodio machista? «Por parte de sus dirigentes, no. Evidentemente, por el Casino pasan muchas personas a diario, desde proveedores de servicios, contratistas de una obra que haya que hacer, etc. Por supuesto que he sufrido episodios machistas, tanto dentro como fuera del Real Casino. Tristemente, el machismo existe, quiero pensar que va a menos, pero lo sufro yo y lo sufre mi hija. Todas las quinceañeras que tienen que aguantar esos mal llamados «piropos» por la calle. Esa invasión de nuestra intimidad la sufrimos todas las mujeres. Es difícil de desterrar, pero hay que perseverar en ello. Está en nosotras no tolerarlo».
Lamentablemente, la sororidad no es una constante vital. ¿Cuál es su manera de combatir el machismo de mujer a mujer? «No soy optimista en ello. Cuando tienes una carrera profesional estable tienes que estar continuamente demostrando, incluso, el doble de lo que vales. Cuando llegas a una estabilidad laboral te acomodas y hay ciertos aspectos que empiezas a olvidar, porque consideras que ya no son importantes. Entre ellos está el de apoyar a todas esas mujeres jóvenes que vienen detrás, que están pasando todo lo que has pasado tú. Mi hija me ha reconciliado, nuevamente, con esta lucha. A medida que va creciendo me voy dando cuenta que la igualdad real no existe y cambias el chip para empezar a aplicar esa palabra tan maravillosa que es la sororidad».
Mujer profesional y madre de una hija. ¿Ha conseguido la tan deseada conciliación familiar? «Cuando la enfermedad de mi hija adquirió gravedad y requirió su traslado a Valencia, decidí pedir un año de excedencia en mi trabajo, algo de lo que no me arrepiento en absoluto. Sentí que era algo que me correspondía hacer a mí. Eso a los hombres no les pasa por la cabeza, nos pasa a las mujeres».
«El hecho de ver a mi hija estable, gracias a la Sanidad Pública a nivel nacional y autonómico, no tengo sino palabras de agradecimiento al bendito sistema de Sanidad Pública que tenemos»
Habla de la enfermedad de su hija que está dentro de las catalogadas como «enfermedades raras». Cuando le comunican el diagnóstico, ¿cómo se plantea su vida a nivel personal? «Tanto mi marido como yo no sabíamos lo que le pasaba a nuestra hija hasta que un día la tuvimos que ingresar por urgencias, a los dos años y medio de edad. En ese momento empieza el calvario hasta que nos dan un diagnóstico. Recuerdo que el médico vino al Real Casino y me dijo lo que tenía mi hija en mi despacho, el diagnóstico fue una enfermedad inmunológica crónica que afectaba a sus huesos y articulaciones y que podría ser degenerativa y tener un componente genético. Desde ese mismo día decidí no tener más hijos y dedicar mi vida y mis días a mi hija. Empezamos con el tratamiento, la niña no avanzaba, la unidad pediátrica de esa enfermedad en España estaba en Valencia, en el Hospital de La Fe. Hubo una persona clave en la enfermedad de mi hija que fue la que permitió el traslado del expediente de Jimena al Hospital de La Fe, esa persona fue doña Ángela Mena que, en ese momento, era la mujer del presidente del Gobierno de Canarias. Doña Ángela me abrió puertas en la Consejería de Sanidad y trasladaron el expediente de mi hija a Valencia.
Existen muchos avances, la investigación es muy fundamental en todo tipo de enfermedades porque son muy pocos enfermos y, a los laboratorios privados, no les es rentable invertir para un medicamento para tan poca gente. Tienen que ser las instituciones públicas las que impulsen esa investigación. Mi hija fue tratada en Valencia por la mejor especialista del ramo a nivel europeo, la doctora Inmaculada Parra. Mi hija es una campeona de la vida que lleva su tratamiento estoicamente sin queja alguna. Está hecha de una pasta especial. Me he llegado a plantear que hasta soy afortunada, dentro de toda la enfermedad. Tengo que dar gracias porque hay casos mucho peores. El hecho de ver a mi hija estable, gracias a la Sanidad Pública a nivel nacional y autonómico, no tengo sino palabras de agradecimiento al bendito sistema de Sanidad Pública que tenemos».
¿El Sistema Sanitario español está preparado para afrontar ese tipo de enfermedades raras? «Sí, hay protocolos que se cumplen, los profesionales están preparadísimos y los medios son enormes. Soy una acérrima defensora de la Sanidad Pública».
La reina Letizia es la presidenta de honor de la Asociación Española de Enfermedades Raras. ¿Este tipo de asociaciones son tan necesarias como parecen? «Son necesarias porque si no nos unimos nuestro mensaje no llega, no podemos ir por libre. El hecho de que la reina Letizia haya aceptado la presidencia de honor nos da una dimensión de gran embergadura. Tuve el placer de agradecerle personalmente a la reina, cuando tuve el honor de conocerla».
¿La sociedad en la que vivimos actúa con humanidad ante las enfermedades raras? «Creo que la gente es buena por naturaleza, siempre he encontrado gente que me ha ayudado. Por ejemplo, José Manuel Bermúdez, en su momento consejero del Cabildo de Tenerife, ahora alcalde de Santa Cruz, supo de la enfermedad de mi hija, y cuando estaba la niña en Valencia, llamaba para preguntar por su evolución y siempre que me ve me pregunta por ella. Como él tengo infinidad de ejemplos. No es fácil convivir con el dolor y con un futuro incierto desde la infancia, eso te curte. La madurez, las inquietudes y la visión diferente que tiene mi hija y su manera de gestionar su tratamiento ha sido fruto de su enfermedad, ese es el lado positivo de algo tan horroroso como es la enfermedad».
Hablemos de deporte. Es la responsable de prensa y comunicación de la Federación de Lucha Canaria en Tenerife. Como reza la canción, «¿qué hace una chica como tú en un sitio como este? «Todo surge porque mi mano derecha en el Casino, el conserje mayor, Jeremías Hernández Delgado, era luchador y director técnico de la Federación de Lucha Canaria. Jeremías me comentó que no sabía si presentarse a las elecciones, le animé a presentarse y me pidió ayuda para la campaña electoral. Salió elegido con más del 70% de los votos y ya llevamos dos años en esta aventura. Tengo el cargo, altruista, de directora de comunicación de la federación de lucha canaria».
¿Cómo lo compagina con su labor profesional? «El móvil es lo mejor que hay, llevo las redes sociales, la gestión de los terreros. Me han dado libertad absoluta para hacer campañas de apoyo a la lucha canaria en Tenerife y, también, estoy muy orgullosa de los apoyos institucionales, tales como el del Ayuntamiento de Santa Cruz, que es fundamental y se ha implicado muchísimo, el del Cabildo y el del Gobierno de Canarias y de las instituciones privadas tales como Fred Olsen, La Caixa, Fundación Cepsa. Eso es lo que ha permitido la supervivencia de esta federación».
«La Lucha Canaria es un deporte noble en el cual, si tiras al contrario, tienes la obligación de darle la mano para levantarle»
¿Por qué recomendaría practicar la lucha canaria? «La lucha es un deporte que engancha. Ya no es tan solo un deporte, es mucho más. La lucha es uno de los valores ancestrales de nuestro pueblo, previo a la conquista, se mantuvo durante la misma y continúa hasta nuestros días. Tenemos que ser conscientes del valor de todas las connotaciones positivas que se mueven a través de este deporte. Es nuestra cultura y nuestra esencia, además, es un deporte de contacto, pero no es violento. Es un deporte noble en el cual, si tiras al contrario, tienes la obligación de darle la mano para levantarle».
¿Cuál es el estado de la federación en la actualidad? «La federación ha logrado estabilizar sus cuentas, cuenta con apoyo institucional y empresarial y, gracias a ello, estamos logrando muchas cosas. Estamos logrando torneos para la base y la lucha femenina, tenemos tres equipos senior femeninos, de los cuales me enorgullezco, tenemos una lucha femenina que, personalmente, me está dando muchas satisfacciones. Para mí son tan importantes las jugadoras y las árbitras como las presidentas. Los clubes son los que mantienen la lucha y hay muchísimas mujeres en la gestión de los mismos que han sido un descubrimiento para mí. Merecen todo mi respeto y admiración».
¿Cuáles son los valores que inculca la lucha canaria desde la infancia? «El conocimiento de tu historia y de tu cultura, la nobleza, la deportividad, la no violencia más los valores propios intrínsecos de cualquier deporte».
Hablando de valores, ¿cuáles son los suyos? «La unidad familiar y mi deseo es ser una mujer de la que su hija se sienta orgullosa».
Un sueño recurrente. «Ver a mi hija independiente y autosuficiente, tanto a nivel físico como a nivel personal y profesional. Que pueda valerse por sí misma».
Sole Basaldua: «Siempre he ido más allá de lo que está a mi alcance»
Mientras charlo con Sole Basaldua escucho ruidos al otro lado del hilo telefónico, cremalleras que se abren y se cierran, microondas calentando el café diurno, y pisadas de un lado a otro en espera de una nueva jornada ilusionante en busca del éxito.
Sole sabe que aún le queda camino por recorrer para conseguir su sueño, vivir de su música, pero mientras se culmina, es consciente de que ya ha llegado muy lejos en el mundo entre bambalinas. A esta bailarina, coreógrafa, cantante, compositora y atleta, argentina de nacimiento y tinerfeña de adopción, el mundo no le era suficiente cuando decidió dar el salto de Tenerife a Inglaterra. En busca del éxito, no dudó en abrir la caja de Pandora cuando tomó la decisión de «cruzar el charco» hacia la tierra de las barras y las estrellas.
Amante de Tenerife, a la que considera su segundo hogar, Sole Basaldua prepara su nuevo trabajo discográfico con la ilusión y la pasión características del ADN latino. De belleza irrefutable, nobleza intrínseca, pasión innata, genética ganadora, fortaleza de titán, armadura de hierro y perseverancia inquebrantable, Sole pisa cual wonderwoman, el paseo de la fama en busca de su estrella hollywoodense.
No cabe duda de que usted es una artista por los cuatro costados, pero ¿quién es Sole Basaldua? «Es difícil hablar de una misma. Soy muy trabajadora, muy humilde, creo que tengo un corazón demasiado grande, doy todo de mí, a veces eso me juega en contra, tengo muchísima energía, valoro mucho a la gente que tengo alrededor y soy lo más positiva posible. Los que me conocen saben que soy una saltarina que no para, desde muy pequeña mi madre me llamaba «mono» porque no sabían qué hacer conmigo, era una cosa de locos. Soy súper enérgica, hablo hasta por los codos e intento ser feliz. Todo eso es Sole».
Nació en Argentina. ¿Cuándo pisó por primera vez Tenerife? «A los 11 años, mi madre se mudó allí. Es mi segundo hogar, siempre íbamos y veníamos, en vacaciones escolares, a visitar a mi madre».
Cuando visitaba Tenerife, ¿quería quedarse en la isla? «Por supuesto. ¿Quién va a querer irse de esa preciosidad de isla? Cada vez que iba me preguntaba por qué pasaba el tiempo tan rápido. Tenerife es un paraíso».
Deduzco que tiene sentimiento tinerfeño. «Sí, fue mi segundo hogar desde muy pequeña».
¿En qué momento de su vida dijo: «mamá, quiero ser artista»? «Crecí al lado de un escenario, mi mamá cantaba y me llevaba a sus shows desde los tres años de edad. Empecé a hacer gimnasia a los cinco años y llegué a la selección nacional Argentina, me querían llevar a las olimpiadas y, como tenía que dejar el colegio, me quitaron del equipo de entrenamiento por lo cual me aburría, fue cuando decidí hacer comedia musical y, en ese preciso momento, me enamoré de la Música. No sé cómo explicar la pasión que siento por la Música y por el baile. No puedo ni me veo haciendo otra cosa».
¿Cuál ha sido su formación? «Estudié teatro, baile, clases de canto y de técnicas de actuación y circo con telas y trapecio. También estudié técnica vocal en Tenerife, con una profesora de ópera, Sabrina, todo un genio, me abrió la técnica para la respiración. Hice de todo, no me quedé con ganas de nada. En todo lo que sea arte me lanzo. La vida es una y las oportunidades hay que aprovecharlas».
Fotogrfía: Oli Diehl
Es usted una mujer polifacética, artista, bien formada, dispuesta a hacer muchas cosas y que parece que no le tiene miedo a nada. ¿A qué le teme Sole Balsadua? «A muchas cosas, pero mi mayor miedo confesable, es que, al mudarme tanto de país, tengo miedo a la pérdida de la gente que voy conociendo por el camino. Es, más bien, miedo emocional».
¿Cuál fue su primera incursión profesional sobre un escenario? «Fue en Tenerife, a los 16 años, en el Theatre Bar, hice el concurso Tenerife Got Talent, el dueño del bar me vio y me ofreció empezar a trabajar los viernes. Así fue como empecé. Tras ello comencé, junto con mis dos profesoras de baile, a hacer shows con ellas, yo cantaba y bailaba a la par. Llegamos a hacer de dos a tres shows por noche en todos los hoteles del sur de Tenerife».
Es de suponer que, al ser una cuestión genética, le fue fácil explicarle a sus padres su vena artística. Corríjame, si me equivoco. «Sí, claro, viene de familia. No me iban a frenar porque todos somos muy trabajadores. Para mi padre fue durísimo cuando me fui de Argentina, pero no fue por mi elección de profesión, sino porque siempre fui «la nena de papá», soy la mayor de sus tres hijas. Tuve la oportunidad, la aproveché y jamás pensé que pudiera llegar a donde estoy ahora».
¿Cuándo y a dónde decide marcharse de Tenerife para continuar su carrera profesional? «Tenía pensado hacer comedia musical y decidí irme sola a hacer unas audiciones a Londres. No salí elegida. Tuve otra de las finales de Tenerife Got Talent, estuve haciendo la coreografía a mi amigo Charlie y también bailé con él y resultó ganador. Uno de los jurados que le ofreció contrato discográfico a mi amigo también contactó conmigo, por ello me mudé a Manchester y ahí empezamos, grabamos el primer single y el primer videoclip.
En ese preciso momento fue cuando me di cuenta de que, aunque adoro la comedia musical, lo mío era la música original. Estuve dos años y medio en Manchester, hice shows por todos lados, iba con mi coche y mi equipo, era un «pigmeo» de 19 años, recorrí todo el norte de Inglaterra y hacía shows por todos los bares. Al final, el single no dio el fruto esperado, una academia en Londres contactó conmigo y me encantó, porque era un lugar donde íbamos a escribir, invertí el dinero de cada show que hacía en cada una de las sesiones en dicha academia. Tomaba el autobús a las 05:00 am y llegaba a Londres sobre las 10:00 am, me quedaba a la sesión en la academia y llegaba a Manchester a las 02:00 am».
Escuchándole me impresiona hasta donde llega el poder para conseguir un sueño. «Todo lo que he conseguido ha sido porque lo busqué, me lo jugué y lo trabajé. Siempre he ido más allá de lo que está a mi alcance. Una tiene que buscar estar en el momento preciso y en el lugar correcto, porque si no buscas que sucedan las cosas, nunca va a pasar nada. Hay que salir de la zona de confort y andar hacia adelante».
¿Por qué decidió cruzar el charco marchándose a Estados Unidos? «Porque, tras mucho tiempo en Londres, sentía que estaba estancada en lo que al aspecto musical se refiere, el boom latino todavía no había llegado y, aún habiendo encontrado mi sonido, no encontraba los productores que me entendiesen. Conocí a unos amigos cuando trabajaba en Londres que son estadounidenses y ellos fueron los culpables de que esté en Estados Unidos. Cuando pisé el país me di cuenta de que el mercado latino estaba aquí. Al fin me sentí comprendida».
«Existe el sueño americano porque hay más oportunidades, pero la competencia es feroz, el talento que hay en esta ciudad es lo más de lo más»
Cuando llega a Los Ángeles, ¿la ciudad le decepciona o es lo que esperaba? «Sentí que por fin encontré mi lugar en el mundo, no sé dónde voy a terminar, voy donde va mi música, pero en esta ciudad lo tengo todo. Los Ángeles tiene algo que, cuando bajé del avión, me hizo sentir como en casa. Estoy haciendo lo que me encanta, compitiendo con los mejores, obviamente, no hay nada más arriba que Hollywood, pero estoy creciendo a diario tanto como artista y también como persona. Eso para mi es lo más importante».
¿Existe el sueño americano? «Sí, existe el sueño americano porque hay más oportunidades, pero la competencia es feroz, el talento que hay en esta ciudad es lo más de lo más. Ahora, si uno no lo busca y no lo pelea, no va a suceder nada. Los días son larguísimos, a veces me paso bailando siete horas diarias, termino agotada, no es fácil y hay días en lo que te dan ganas de tirar la toalla y, de golpe, te sale algo que te vuelve a levantar. Es una causa efecto, es lo que elegí y no lo cambiaría por nada».
¿Llegó a Los Ángeles y besó el santo o tuvo que trabajar en otras cosas para complementar su profesión? «Al principio es muy difícil arrancar empezando desde cero. Tanto en Tenerife como en Londres tenía un público, una rutina y un trabajo estable. Venir aquí, sin que te conozca nadie y, con el tema del visado, estás limitada a trabajar de lo que eres. Claro que fue muy difícil moverme sola, pero poco a poco lo empecé a lograr y aquí estoy».
¿Cuantos años lleva residiendo en Los Ángeles? «Llevo tres años, acabo de renovar mi segundo visado así que voy para otros tres».
Cantante, deportista, compositora, bailarina y actriz. ¿Cuál es la fórmula mágica para conseguir ese increíble pack? «En lo deportivo, es cuestión genética, soy deportista como lo es mi padre, y la otra parte es genética materna. El resto es cuestión de dedicación a lo que soy, me das un trabajo de oficina y me muero. En lo que respecta a la actuación viene relacionado con la música, si haces un videoclip vas a tener que actuar. Una cosa complementa a la otra. En lo que respecta al fitness, es una cuestión de locura mía, por bailar aquí contactaron conmigo de una compañía australiana que es de baile y fitness, por ello decidí hacer la certificación y comencé a enseñar. Me formé como personaltrainer e hice un programa de Beach body. Con los años fui aprendiendo sin parar y, en la actualidad, estoy estudiando con un método novedoso con trampolines».
Me tiene anonadada, la escucho y veo la disciplina de una deportista de élite, corríjame, si me equivoco. «Sí, me considero atleta, porque si no tienes ese tipo de disciplina, no podría hacer todo lo que realizo a diario».
Posee una anatomía envidiable que salta a la vista. Supongo que llevará una dieta alimentaria estricta. «Yo no hago dieta, si la hiciera desaparecería. Lo que sí me cambió la vida fue descubrir mis intolerancias alimenticias, vivía cansada y tenía que echarme una siesta diaria, sí o sí. Descubrí que tenía algo en el estómago debido a las intolerancias y cambié mi forma de comer. Como de todo, pero corté radicalmente el azúcar, eso era lo que me provocaba los altibajos, no como nada que le cueste demasiado trabajo digerir a mi estómago, prefiero comer cada dos horas e ir quemándolo. Estos nuevos hábitos alimenticios me cambiaron la vida».
Me han comentado que Sole Basaldua podría lanzar la que sería la canción del verano 2019. ¿Qué hay de verdad en ello? «Es cierto que he escrito un tema, junto a mi amiga Jin Jin, que será un bombazo. Pero aún no puedo adelantar más al respecto por cuestiones de royalties. Estoy muy satisfecha con el resultado de este proyecto».
Fotografía: Oli Diehl
Además de cantante, bailarina y atleta posee una faceta de actriz irrefutable. ¿Está dentro de sus planes de futuro dedicarse al séptimo arte? «Sí, me encantaría, creo que sería un «challenge», es algo a lo que no estoy acostumbrada, en lo que a actuación se refiere siempre hago lo que me nace o lo que siento que está bien. Estoy aprendiendo mucho de ello estando aquí, no lo descarto, si me ofrecieran algo que me gustase, me lanzaría sin pensarlo dos veces».
¿Qué se siente estando en una fila interminable para un casting y con una competencia abismal? «Hay audiciones que son con directores o con artistas para los que siempre quise trabajar. Hice audiciones con Cher, con Ariana Grande, etc. Son monstruos y, de golpe, la realidad te pega y te das cuenta de a quienes tienes delante. Es lo mismo que cuando me subo al escenario, si no «te agarra el nervio», dedícate a otra cosa. Ha habido audiciones con, literalmente, 600 personas».
Cuénteme su nuevo proyecto discográfico. «Seguramente, llevará como título mi nombre. Lo estoy realizando con los productores Jin Jin, Dev Kennedy, Fabio Campedelli y Alex Rosales».
Hablemos del género femenino. ¿Es difícil ser mujer en Los Ángeles? «Claro que sí, es difícil para todo el mundo, pero para una mujer como yo, que intenta sacar a flote su carrera, es más difícil si cabe. Es una ciudad muy cara y el agotamiento es mortal, tienes que estar mental y físicamente preparada para lo que se te viene encima. La carrera de una artista aquí es difícil, la gran mayoría estamos solas, sin familia y persiguiendo el mismo sueño. Tienes que rodearte de la gente que realmente te apoya y te levanta».
¿El mundo del espectáculo es machista? «Más o menos, la verdad es que aquí está bastante más incluido por una cuestión de, digamos, integración en todo lo que a audiciones se refiere, dan opción a todo el mundo. Últimamente están apoyando mucho a las mujeres, con cada caso que sale a la luz, surge más gente apoyando. Obviamente, todavía hay machismo, pero no es mayoría, gracias a Dios».
A lo largo de su carrera hasta la fecha, ¿ha sufrido el yugo machista? «Sí, hay muchos hombres a los que les encanta hablar e intentan venderte el éxito para obtener otras cosas, eso me ha pasado en varias ocasiones, pero siempre los he visto a la legua. Lamentablemente, siempre hay alguno que lo intenta».
Cuál es su manera de ponerle freno a ese tipo de episodios machistas? «De la mejor manera posible, siendo muy respetuosa, pero por escrito y poniéndole el STOP sin contemplación alguna».
¿Es más fácil ser artista para un hombre que para una mujer? «No lo creo, obviamente, necesitamos más seguridad y protección, en ciertas ocasiones, que los hombres no necesitan, pero creo que el movimiento feminista está creciendo cada vez más y todo el mundo se está dando cuenta de lo que es y abarca ser mujer».
¿Cómo es su día a día? «Una locura. Siempre es como una caja de Pandora porque no sé qué va a pasar. Me levanto a las 05:00 am, doy clases, suelo ir a una media de dos audiciones diarias, suelo tener shoots y también voy al estudio de grabación. Mis días consisten en mucho entrenamiento, bailes, canto y de cualquier locura que salga. Por ejemplo, mañana tendré otro evento en el que tengo que representar a una diosa. Estoy cual Peter Pan en Neverland, nunca se sabe lo que va a pasar».
Profesionalmente hablando, ¿qué le queda por hacer? «Disco, videoclip, más shows y tours mundiales. Quiero ser feliz viviendo de la Música».
¿Cuáles son los valores indispensables para andar por la cuerda floja del mundo del espectáculo sin caerse? «Confianza en mi equipo y fortaleza para seguir hacia adelante».
¿Cómo se visualiza dentro de 20 años? «Si Dios quiere, con una familia y siendo buena en lo que hago y vivir de ello. No me importa la fama».
¿El fin justifica los medios? «Con tal de que sea mediante el trabajo y el esfuerzo, sí. Cuanto más trabajo, mejor salen las cosas».
Un consejo para la nueva generación femenina que ve a Sole Basaldua y quiere ser como ella. «Que no miren para atrás y que no tengan miedo a dar el salto para conseguir su sueño. Si realmente lo quieres, es posible, una se levanta y hace que suceda».
Sara Daroca: “Educando con sentido común y mucho humor”
Una profesional, triunfadora, madre y mujer, cuya letra eme (M) forma parte de su definición como persona y la acerca a nuestra filosofía de Más Mujer.
Además nos presenta su blog personal (instagram: @mi.mama.y.sara / facebook: mi mama y sara), en el que nos enseña sus aventuras y anécdotas como antimather de familia numerosa, educando con sentido común y mucho humor.
¿Cómo compagina todas sus facetas, las tres emes, matrona, madre y mujer? «Pues la verdad, no tengo ni idea (risas), creo que van surgiendo y no creo que tengas que compaginarlas, sino que se van mezclando unas con otras. Principalmente, ser mujer y vas añadiendo, ser madre, amiga, amante, profesional, ¡todo! Aún así es necesario hacerse un máster en organización de empresas (risas), lo veo como una empresa, pero si algo se trastoca hay que estar preparada para el caos».
Otra de sus maravillosas ocupaciones es a la que dedica su parte profesional, ¿por qué decidió ser matrona? «¡La verdad es que no lo decidí, en realidad, caí! Quería estudiar medicina (ginecología), pero al final hice enfermería. Estuve unos años trabajando de enfermera y me animaron a ser matrona y, como me encantaba esa rama, me preparé. Por suerte saqué la oposición a la primera, me formé y ahora vivo como madre y como profesional de matrona».
Los que seguimos su blog sabemos que para usted ser matrona no es solo una profesión, ¿podría definirnos lo que es esta profesión para usted? «Para mí significa acompañar a las familias en el momento más especial de sus vidas. Es todo un privilegio, en cada parto te emocionas y en cada parto lloras. Es una profesión maravillosa».
¿Tenía planeado que algún día podría tener una familia numerosa? «¡No, nunca! Teníamos planeado que queríamos ser padres y ser unos buenos padres, pero no, vinieron de sorpresa. Primero uno, luego quisimos otro y, por cosas de la vida, decides no tener más hijos, pero te das cuenta que sí quieres tenerlos, pero te frena la vida, los años, el trabajo, el no tener ayuda, etc., hasta que un día dices: esos no son motivos para dejar de realizar los sueños que tienes de formar una familia. Así que fuimos por el tercero, que se convirtieron en el tercero y el cuarto, ¡patada que nos dio la vida (risas)!, pero nos trajo a los maravillosos mellizos».
Con toda esta locura de familia, hay que buscar un desahogo y lo hace escribiendo en su blog personal, ¿cómo surge? «Pues, efectivamente, es una forma de desahogarte. Todo eso que no puedes gritar lo escribes para que la gente lo lea. Pero a mí me animaron mis amigas, siempre que les contaba mis anécdotas me decían que eran para escribirlas así, como yo veía la vida, como algo divertido, sin drama y como suelo decir: “Educando con sentido común y mucho humor”. Pero también me parece que es algo muy bonito para dejarles a mis hijos, es como una especie de álbum de recuerdos. ¡Qué bonito será cuando mis hijos crezcan y le puedan decir a sus hijos “esta era tu abuela” y esté todo documentado, lo divertida que era y lo mucho que se enfadaba! (risas)».
En su blog habla de que es una madre pirata, ¿a qué se refiere? «No sé ni cuando le conté esta historia a mis hijos, pero fue de forma espontánea, para poder explicarles que no te debes burlar del resto de la gente. “Cuando mamá era pequeña, se burlaban de ella porque le faltaba un ojo, pero creció y se convirtió en una mamá pirata, conoció al capitán pirata y tenían un barco donde surcaban todas las aventuras de la vida”. Esta historia fue un ejemplo matador para los niños: “Si se burlaban de mi madre que es fantástica y la mejor madre del mundo, ¿cómo voy yo a burlarme de los demás?”. Para estas historias siempre tengo la ayuda del capitán pirata, el “antifather”, formamos un gran equipo, y del “number one”, que ya le cuenta nuestra súper historia de piratas a sus hermanos pequeños».
La diversidad funcional también forma parte de su vida, aunque siempre dice que no es diferente, ¿por qué? «Pues no soy diferente porque somos diversos, a mí me falta un ojo, pero a otra persona le puede faltar otra cosa, desde un sentimiento o una forma de ser, es decir, todos tenemos algo que nos hace ser diferentes, pero al mismo tiempo somos iguales».
“Los “numbers”, como se hace referencia a los niños en su blog, piensan “a mi madre le falta un ojo, pero bueno… ¡mi madre es pirata y tiene un barco!” ¿Cómo se enfrentan las etapas profesionales teniendo una minusvalía? «Es duro y gratificante. Te enfrentas a la gente que tiene muchos prejuicios, los cuales cada día se ven más normales, pero cuando empiezas a trabajar te cuestionan mucho, el que puedas realizar bien tu trabajo con una visión reducida al 33% y, por primera vez, te da miedo demostrar a la gente y a ti misma que eres capaz».
Le encanta ser pionera y desmentir la maternidad idealizada, es uno de sus objetivos, ¿qué nos cuenta sobre eso? «Pionera, pionera, no, porque hay muchas madres que desmienten la súper mamá. Yo lo cuento y pienso y defiendo que no existe la mamá idealizada, porque la realidad es que te olvidas de las cosas, que no llegas a tiempo a las tutorías, que no siempre preparas desayunos sanos, ni te levantas sonriendo siempre, ni los dejas temprano en el colegio, porque nos falta tiempo, vamos con el corre, corre. Pero, ¿qué pasa?, ¿es malo eso? No, lo que tienes es que saber llevarlo, es decir, sí al corre, corre con tus hijos, pero aún así, ríete por el camino. Lo importante es disfrutar mientras sobrevives».
Riñas entre ser madre y mujer o madre y profesional. En su caso, ¿por cuál tira más? Dígame una riña suya como anécdota. «Primero tiro por ser mujer, pero también quiero ser madre, profesional, buena pareja y buena amiga. También es cierto que es muy difícil conciliar todas las facetas. No quiero que se lea como un egocentrismo, pero las protagonistas de nuestras historias somos nosotras como mujeres, y luego todo lo que conllevan las decisiones que tomamos: ser madre, profesional, las dos cosas, pero si nosotras no estamos bien, nada funciona».
Riña anecdótica: «sales de una guardia deseando ver a tus hijos y jugar con ellos, y cuando vas subiendo la escalera tu subconsciente dice: “Por favor, que el padre los haya acostado ya” (risas)».
¿La maternidad es el centro de atención o cree que los hijos deben ir al lado de nosotras? «En el blog hay como 13 tips para ser la “antimother” y el último dice que siempre debes pensar en ti. Los hijos no son el centro, caminan junto a ti de la mano y algún día se soltarán para hacer su propio camino, y tú tienes tu pareja, o no, tus amigas, te tienes a ti, por eso insisto en que no se lea como un egocentrismo, solo que somos más que la maternidad, somos un conjunto».
Entonces, defina qué es una “antimother”. «Para mí es no ser perfecta, es reírte de tus propios fallos, es llorar al final del día porque estás cansada, aunque tengas una familia maravillosa, pero que al mismo tiempo achuches a tus hijos, juegues con ellos, y les des la cena deseando que se duerman ya».
Bueno, y como otra más de las “emes” de su vida, tanto en el blog como en su vida, siempre habla de que somos mujeres y nos encanta serlo, así que, como mujer, ¿qué hace para usted? «Intento dedicarme tiempo, aunque sea para no hacer nada o ir al gimnasio o leer, o tomar un café con una amiga, lo que sea, pero parar y escucharme».
¿Es necesario dedicarse tiempo o es necesario tener tiempo para poder dedicárselo? «¡Mira, las dos cosas! (risas). Necesitamos tiempo y necesitamos tener ese tiempo para dedicarlo a nosotras, lo tenemos que buscar. El día debería tener 36 horas y las que sobran después de las 24 horas, serían todas para nosotras».
¿Es partidaria de los tratamientos estéticos? «Soy partidaria de saber reconocernos y querernos como somos, pero sí, es verdad que sí, soy partidaria de los tratamientos estéticos, pero siempre pensando en que nos estamos cuidando. También es muy importante, bajo mi punto de vista, que nos reconciliemos con nuestra nueva imagen corporal después de la maternidad, así que ahí les dejo para pensar: ¿Toco o Retoco?»
¿Qué mejoraría en usted? «¡Uff! [muchas risas] Si voy a lo físico, lo del ojo es algo que tengo tan asumido que si me lo retoco, dejaría de ser Sara Daroca, ya que todo lo que soy lo he forjado por la vida y las circunstancias que mi discapacidad me ha ofrecido. Pero, ahora mismo, después de aceptar que la maternidad ha dejado su huella en mi cuerpo, que me he tenido que buscar otra vez para volverme a encontrar y volverme a querer, yo cambiaría, definitivamente, mis abdominales, sinceramente».
¿En qué cree que ayudan a las mujeres estos tratamientos? «Seguramente, en darte seguridad, porque cuando te sientes segura, la gente te ve segura; si tú te quieres, la gente te quiere. Y es cierto que a las mujeres nos hace falta tiempo, pero también nos hace falta dinero, así que hay que buscar lugares y tratamientos que apuesten por nosotras».
Para terminar con un broche de oro y más ganas, ¿como madre emprendedora tiene futuros proyectos, ilusiones que se harán realidad? «Sí, siempre busco aventuras que correr. Es difícil y arriesgado, pero sí, hay proyectos en el tintero que espero que vean la luz pronto y que salgan adelante conciliando ser madre y profesional».