África Fuentes: «Mi objetivo es que nadie me diga no»
Lleva más de dos décadas dedicando su vida a ayudar a personas sin recursos a través de comedores sociales y asociaciones en barrios como Cuesta Piedra y García Escámez de Santa Cruz de Tenerife.
Su vida no está exenta de sufrimientos y sacrificios, pero eso no le ha impedido dedicarse a cuidar de otros que, según ella, están más necesitados. Su tremenda fortaleza no la deja mostrarse emocionada cuando habla de cómo ha luchado por acompañar a enfermos para hacerles más llevadera su estancia en los hospitales; cómo acoge a presos que deben realizar trabajos sociales y los dignifica, haciéndoles ver que son dignos de ser respetados, porque todos tenemos derecho a una segunda oportunidad.
Asegura que no teme a nada, según sus palabras, el miedo nos paraliza y no nos deja tomar decisiones. Se define como una mujer con mucho desparpajo y temperamento. Gracias a sus forma de ser ha conseguido que miles de familias no pasen hambre y tengan cubiertas muchas necesidades básicas.
En las paredes del salón de la Asociación de Vecinos San Fernando Rey de García Escámez, donde África pasa la mayor parte de su tiempo dirigiendo a un numeroso grupo de voluntarios, cuelgan infinidad de cuadros cuyas imágenes muestran los diversos reconocimientos que ha recibido a lo largo de su trayectoria solidaria; uno especialmente emotivo para ella y que le entregó el Rey de España en junio de 2015: la Medalla al Mérito Civil.
Los viernes son los días más ajetreados en la asociación, es el día de reparto de comida. Cientos de personas hacen cola para recibir su bolsa con los alimentos que África ha podido conseguir para ellos. Algunos hasta pasan la noche haciendo cola y pueden llegar a atender a más de 300 personas. África asegura que son más de 3.000 las que pasan por las instalaciones. Familias con hasta 9 y 12 miembros llegan a depender de las donaciones de la asociación para subsistir.
Se siente orgullosa de su labor y de los resultados. Una de sus metas para continuar con ella es conseguir que nadie le diga “no”, sino que todos colaboren con su causa, y cuenta que, en ese sentido, no hay quien pueda con ella porque, la perseverancia es otra de sus virtudes.
Cuenta que ha vivido con intensidad toda su vida, a pesar de las piedras que se ha encontrado en el camino, por ese miedo que le ha perdido a todo. Le gusta decir que no tiene pelos en la lengua y que la libertad de hacer lo que quiere, es su mayor tesoro.
¿Quién dijo que tener fantasías sexuales es negativo y una práctica habitual de personas pervertidas, frívolas y carentes de moral? Lo cierto es que aún existen mitos y tabúes en relación a este tema, cuando la realidad es que las fantasías sexuales tienen amplias ventajas tanto en el terreno erótico, como en el personal.
Se piensa que las fantasías son el resultado de algo que reprimimos en nuestro interior. Se convierte en un tema tabú porque se asocia con la infidelidad, lo inmoral, el pecado, lo prohibido, etc. Son muchas las personas que les da vergüenza compartir fantasías sexuales hasta con su propia pareja por la imagen que puedan dar.
¿Mi consejo? Abre tu mente, explora y crece. La mente que se abre a algo nuevo, nunca volverá a su tamaño original. Las fantasías no son ni buenas ni malas. Tan solo son fantasías. La lógica y la moral no tienen cabida en la fantasía. Lo único que importa es que cumpla su función, la de excitarnos. El tener una fantasía, no quiere decir que quieras que te ocurra en la vida real. Hablamos de excursiones mentales que ayudan a la excitación y al placer, sirven para expresar nuestros deseos sexuales e incluso nos ayudan a evadirnos de la monotonía de la vida real. Fantasear sexualmente tiene muchísimos beneficios, incluso, si no lo llegamos a hacer realidad y lo dejamos únicamente a nivel mental:
Aumentamos el deseo: Muchas veces no cumplimos ciertos deseos porque tenemos miedo a sus consecuencias, por eso la mejor manera de descubrir lo que realmente nos gusta, nos excita, nos evade, nos pone los pelos de punta y nos saca las emociones más placenteras que tenemos en nuestro interior, es a través de la imaginación. Experimentar mentalmente situaciones nuevas con nuestra pareja, aumentará el deseo de estar con él o ella.
Disfrutamos más del momento sexual: Las fantasías sexuales son similares a un potente afrodisíaco capaz de potenciar el placer sexual al máximo. Incluso para que el sexo no sea siempre predecible, podemos recurrir a nuestras fantasías y darle una dosis de novedad, logrando que la relación se potencie.
Disminuirá el estrés: Lograremos evadirnos de problemas y preocupaciones poniendo el foco de atención en el placer.
A modo de resumen, las fantasías sexuales aumentan la excitación sexual, tanto durante las relaciones con nuestra pareja como con nosotros mismos. Liberamos estrés, tensiones y mejora nuestras relaciones sexuales y la autoestima. Todo el que se haya masturbado alguna vez sabrá que el resultado satisfactorio depende, en un 50% de su habilidad a la hora de estimular ciertas partes de su cuerpo y el otro 50% de su capacidad para visualizar determinadas historias mentales, que contribuyan a la excitación. Yo creo que merece la pena. ¿Y tú?
Estar presente en la red profesional más relevante del momento no es ningún capricho, es la oportunidad que esperabas.
Cuando fijamos nuestra atención en Internet e intentamos averiguar qué potencial podríamos llegar a sacarle en nuestro beneficio nos asalta un volumen de información a veces muy difícil de asimilar, creándose una desidia a la hora de emprender tan largo camino. Pero ¿por qué no nos organizamos un poco e intentamos averiguar los pros y los contras de estar en una u otra red?
Nuestra actitud es meramente profesional y estamos hablando de sacarle beneficio a las horas y horas infructuosas que pasamos delante del móvil “jugando a redes”. Estar presente en la red bajo el paraguas de tu profesión ha de convertirse en un auténtico examen de ti misma, como si de un auditor se tratara, intentando dar valor a tus habilidades, tus conocimientos, tus logros, y sobre todo, tu experiencia.
Te invito a entrar a LinkedIn: Quien la conoce y participa en ella, sencillamente la adora. Porque descubre una red de ámbito profesional, muy lejos de compartir asuntos personales (del tipo portera) como otras redes en donde se intenta “chafardear” la vida de los demás. Aquí hablamos de una red a la que hay que aportar conocimiento y valor, posicionarse y conseguir de nosotros mismos un baluarte para ser seguidos por otros profesionales.
¿Pero qué hago? ¿Cómo comienzo? ¿Cómo me posiciono en LinkedIn? Lograr un perfil alto en esta red puede llevar algo de tiempo y es una asignatura que vas aprendiendo poco a poco. Tomarte este aprendizaje como un juego es algo muy positivo, en donde comienzas por edificar un perfil que aporte valor (muy lejos de una hoja curricular), en donde comunicas tus habilidades, tus necesidades y también tus inquietudes.
Abogada, dependienta, camarera, asesora, taxista… sea cual sea tu profesión para llegar aquí te has tenido que especializar en lo que haces: cursos de formación de los que has obtenido una experiencia y has conocido a gente, experiencias laborales que te han aportado algo positivo en la vida, seminarios, asambleas y un sinfín de eventos son los que construyen las columnas de tu perfil.
¿Y si nos ponemos a escribir? Dedica un poco de tu tiempo en crear contenidos de todo aquello que asalta tu mente en tu desarrollo como profesional. Te sorprenderás cuántas oportunidades de conocer gente interesante tendrás, nuevos puestos de trabajos, oportunidades de negocio, relacionarte con tu entorno y lo mejor: posicionarte como un importante valor en la red. ¿A qué esperas? Dedica tu tiempo en construir la mejor imagen de ti misma y proyectarla ¡Estoy esperando para seguirte!
Melisa Rodríguez: «Creo en las personas en general, sin etiquetas»
Dedicando un hueco de su apretada agenda y con el García Sanabria como único testigo, Melisa Rodríguez, secretaria de Juventud y Responsable del Área de Energía y Medio Ambiente de Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía, habla en exclusiva para Más Mujer Online sobre sí misma, dejando atrás estereotipo alguno e intentando que la ciudadanía le conozca porque es y no por lo que es.
Siendo consciente de que no es oro todo lo que reluce, Melisa intenta ser persona y personaje en un «pack indivisible» y lucha por hacerse entender a golpe de aportación y no de exaltación. Cercana en las distancias cortas y huyendo de las etiquetas, esta joven palmera dejó de «subirse a la Palma» para embarcarse en un proyecto del que se considera creyente acérrima.
Nació en Londres pero se considera canaria. ¿Ser británica fue un accidente del destino? «Pasó lo que a casi todas las familias canarias les sucedía en aquel momento. No había trabajo y la gente humilde tenía que emigrar. Mis padres se fueron a Inglaterra por un año y acabaron estando 18 años. A los 17 años de estar allí nací yo. Mi padre quiso que creciera en La Palma y, a los quince meses de mi nacimiento, me llevaron a su tierra».
¿Le hubiese gustado haber crecido en Inglaterra? “No, para nada. Me encanta La Palma y cada vez me gusta más”.
¿Tuvo inquietudes políticas desde temprana edad? “No. He sido bastante peleona siempre, eso sí es verdad, pero nunca quise ser política. De hecho, cuando me afilié al partido lo hice para colaborar y para aportar, pero los afiliados me empujaron a las primarias y aquí estoy”.
Siendo así, ¿cuál era su sueño profesional en su infancia? «Quería ser muchas cosas. Quise estudiar Matemáticas, tuve una época en la que quería ser astrofísica. Llegué al Bachillerato dudando entre hacer Medicina o Arquitectura y me decanté por lo segundo».
¿Ha ejercido su carrera profesional fuera de nuestro país? «Como arquitecta he trabajado en España y en India. Luego hice un máster en Energías Renovables y me especialicé en ello».
¿Cómo fue esa experiencia laboral en India? «Trabajar allí es muy duro. La jornada laboral no existe, se trabaja de lunes a domingo de 14 a 18 horas diarias. Me lo tomé como un aprendizaje que me sirvió, entre otras cosas, para saber lo que no quería hacer en mi vida. Todos los aprendizajes son buenos».
¿Ha sentido en alguna ocasión que su condición femenina haya sido un impedimento para desarrollar su actividad profesional? «No. En ninguna de mis facetas profesionales; ni en la arquitectura, ni en la política. En la arquitectura ven el trabajo expuesto, no la foto ni el nombre de quienes los realizan, se valora la esencia. De hecho yo soy fiel a que a la gente se le valore por su esencia y no por su condición. Pienso en personas y en capacidades, no en géneros».
«En algunas ocasiones he tenido que imponerme para que vean mucho más allá de un estereotipo»
¿Ha sentido que su belleza física, laboralmente hablando, le ha abierto puertas? «En el mundo de la arquitectura, ninguna; en el mundo de la política, diría que al contrario. Tengo que esforzarme el doble para que se vea que eres mucho más que una belleza agradable. Por suerte, en mi partido siempre me han valorado por mi trabajo».
¿Ha notado el machismo al respecto? «Lo he notado, pero no en mi partido, sino cuando he tenido que negociar con otras personas. En algunas ocasiones he tenido que imponerme para que vean mucho más allá de un estereotipo».
¿Cómo cree que se debe combatir dicho machismo? «Pensando en personas y educando en que se piense en las mismas. Dejando atrás el radicalismo desde todas las visiones. Si somos menos radicales y pensamos más en las esencias de las personas llegaremos a una sociedad mucho más abierta, de lo contrario, seguiremos teniendo una sociedad llena de perjuicios».
Partiendo de la base de que el Feminismo es la lucha por y para la igualdad real de género, ¿es usted feminista? «Yo busco la igualdad de las personas reales: mujeres, hombres y seres. Por ello presentamos el proyecto de ley para que los perros sean personas. No se puede tener un ser vivo como si de un bien material se tratase. Creo en las personas por igual, sin etiquetas».
«Yo pienso en personas, no me gustan los prejuicios”
Fotografía: Rubén De Cándido para @MasMediaGroup
¿Profesa alguna religión? «Estoy bautizada en el catolicismo, he hecho la comunión y también la confirmación, pero yo creo en algo que va más allá de todo eso. El vivir anhelando algo que a lo mejor va a pasar «después de…» y que quizás no pasa, hace que te pierdas cosas importantes en tu día a día».
¿Está de acuerdo con todos los «modelos de familia»? «Por supuesto, lo que me importa es que la gente sea feliz. Yo pienso en personas, no me gustan los prejuicios».
Habla mucho de esencias, ¿cuál es la suya? «La verdad es que no lo sé, creo que la esencia es lo que la gente que está a tu lado percibe. No puedo definir cual es la mía. Creo que, aunque soy una persona con mucho carácter, transmito paz, ilusión y alegría. Transmitir buena energía es muy importante. La gente negativa acaba minándote».
¿Hay mucha negatividad dentro del mundo de la política? «Las personas que ven a la política únicamente como su modo de vida, obviamente, van a tener una actitud negativa porque no tienen nada más y tienen que defenderlo sea como sea. Quizás en mi partido no se percibe esa energía porque todos venimos de trabajar en otros sitios, y si tememos que volver a casa lo haremos para trabajar en lo que hacíamos previamente a entrar en política”.
¿La política como una profesión o como una vocación? «Es una vocación que te llega en un momento dado y tienes que decidir si quieres darlo todo o no, dar a medias no puede ser porque supondría faltar al respeto a todas las personas que han confiado en ti».
«Decir que soy animalista sería ponerme una etiqueta y no me gustan las etiquetas»
Entonces, si se dedica totalmente a ello, la política es su profesión… «Es mi profesión ahora. Si mañana los ciudadanos deciden que no tengo que estar en ello regresaré a mi profesión, la arquitectura. Además, también diseño joyas y pertenezco al mundo de la energía».
Es polifacética… «Sí, nunca puedo hacer una sola cosa porque me aburro enormemente».
Usted es responsable del área de Energía y Medio Ambiente de su partido. ¿Es usted animalista? «Digamos que soy sensible con la Naturaleza. Decir que soy animalista sería ponerme una etiqueta y no me gustan las etiquetas. Veo un perrito y me derrito. Soy una fiel defensora de los animales».
Por lo tanto, deduzco que es usted antitaurina… «No es lo que más me identifica. Lo respeto muchísimo pero nunca he ido a una corrida de toros ni me veo yendo».
¿Cómo es su día a día? «Es un rollo, un caos. Siempre me levanto muy temprano, empiezo en radios, luego congresos, reuniones y, tras toda una larga jornada de trabajo duro, he decidido ir dos veces por semana a pilates para relajarme. Ese es mi día a día, pero, aún así, los 10 minutos al día de felicidad siempre los conservo. A veces necesito soledad y tranquilidad. Siempre empiezo y acabo el día con positividad».
Detecto que está constantemente sonriendo. ¿Suele mantener esa sonrisa con frecuencia? «Sí, aunque hay ocasiones en las que tienes que quedarte sin sonrisa para que entiendan cuándo vas en serio. Sonrisas y buen rollo sí, pero tonta no».
«Si se quiere una sociedad libre tienes que educar en libertad, en sentimientos y en igualdad, pero en igualdad real. Estamos muy redireccionados»
¿Cómo sobrelleva esa tensión diaria ante tanto trabajo? «Disfrutando de los pequeños momentos entre reunión y reunión y del silencio al llegar a casa».
Dígame tres valores de los que jamás podría prescindir para caminar por la senda de la vida. «La honestidad, la libertad y la valentía».
Habla de la libertad como parte de sus valores. ¿Cree que los españoles somos libres? «No. Creo que no somos libres, pero no por el hecho de nacionalidad alguna, sino porque estamos estereotipados, por lo tanto, no somos libres. Tienes que ser alguien muy valiente para sentirte libremente feliz. Si se quiere una sociedad libre tienes que educar en libertad, en sentimientos y en igualdad, pero en igualdad real. Estamos muy redireccionados».
Esa redirección de la que habla, ¿nos la imponen los organismos gubernamentales? «Es un poco de todo, por ejemplo, en unas elecciones yo no le digo a la gente que me vote, yo explico lo que quiero hacer y la gente decide al respecto».
¿Por qué eligió Ciudadanos? «Conocí mi partido y su proyecto cuando estaba en la Universidad. Cuando Albert Rivera salió a reivindicar desnudo con un cartel, me sorprendió su discurso. Creí en su proyecto y me afilié para aportar. Luego me ofrecieron estar en sus listas y aquí estoy luchando por un proyecto en el que creo firmemente».
¿Cómo va esa aportación de la que tanto habla? «Ha excedido, a todos los niveles, lo que pensé en su momento, porque pasé de aportar mis conocimientos en una mesa y a ser la responsable de Energía y Medio Ambiente de mi partido a nivel nacional. Todo esto es gracias a que me valoran profesionalmente y a que confían plenamente en mí».
¿Un político tiene que ser un buen actor? «No, porque si eres actor quiere decir que no te crees lo que dices. Lo que tiene que ser un político es transparente».
El 1 de marzo de 2018, en el teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife, se celebrará la segunda entrega de los Premios Más Mujer. Se premia a la mujer emprendedora y solidaria en todas sus facetas. ¿Qué le parece que existan unos premios de este contenido y una revista, como lo es Más Mujer, dirigida al público femenino? «Me parece bien que existan este tipo de publicaciones, porque todavía hay que superar muchos tabúes. Considero que hay que luchar para que se consiga no tener que dar premios ni a la mujer ni al hombre como tales, sino al emprendedor en términos generales».
Ikea rebaja el precio de una cuna si orinas en una revista
El anuncio está diseñado para que puedas arrancar la prueba de embarazo: un cuadrado blanco de la parte inferior del anuncio y llevarlo al baño contigo, lo que son buenas noticias, si te preocupa arruinar el resto de la revista orinando encima.
La agencia de publicidad Åkestam Holst ha creado una campaña muy especial para la compañía sueca Ikea. Se trata de un anuncio publicado en la revista ‘Amelia’, una de las publicaciones suecas más influyentes entre las mujeres, tal y como indica la agencia.
La campaña ofrece una importante rebaja en una cuna de Ikea a aquellas mujeres que estén embarazadas. Sin embargo, para conseguir esta rebaja las interesadas tienen que orinar sobre el anuncio, que lleva incorporado una especie de prueba de embarazo.
En caso de que la mujer esté embarazada, el test cambiará de color al detectar una hormona propia de la gestación. Si estás embarazada, no busques un signo de más; en su lugar, verás un precio especial de la cuna en color rojo.