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Dormir cerca del móvil puede provocar insomnio

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Dormir cerca de un móvil puede mermar la calidad del sueño.
Dormir cerca de un móvil puede mermar la calidad del sueño.
Dormir cerca de un móvil puede mermar la calidad del sueño.

Son muchas las personas que tienen la costumbre de dormir con el móvil al lado de la cama. Esto realmente es un mal hábito. Han sido varios estudios efectuados a lo largo de estos últimos años los que han revelado una relación entre los desarreglos del sueño y la presencia de un teléfono móvil.

El insomnio es un problema recurrente, no en vano una de cada tres personas sufre este problema. Desde hace años, los investigadores se centran en estos desarreglos del sueño con el fin de definir las causas. Al parecer, los especialistas han conseguido identificar un nuevo factor potencialmente responsable: han establecido la relación entre la dificultad de una persona para conciliar el sueño con la presencia de un teléfono móvil, y más concretamente un smartphone, cerca de la cama.

De hecho, son muchas las personas que utilizan el teléfono móvil como despertador, para lo cual colocan el aparato sobre la mesilla de noche, al lado de la cama, y esto según los investigadores, podría ser nefasto para la calidad del sueño.

El problema de estos dispositivos es principalmente la luz que producen, una particularidad todavía más pronunciada en las nuevas generaciones de teléfonos con pantallas de alta calidad.
La luz difundida por los teléfonos móviles interfiere considerablemente en el ritmo circadiano del cuerpo. Estimulando la retina, los rayos que emanan de las pantallas son capaces de imitar eficazmente en el organismo la luz del día. Al igual que otras luces artificiales, la de los teléfonos móviles inhibe la liberación de melatonina, la hormona de la somnolencia, y mantiene a la persona despierta más tiempo.

Con los smartphones y tablets, este efecto se acentúa, ya que su luz está compuesta en gran parte de una longitud de onda combinada con el color azul, conocida por ser más estimulante, puesto que las células de la retina son las más sensibles a la luz azul. Por esta razón, la lectura en un teléfono móvil, justo antes de acostarse, puede provocar un estado de vigilia más prolongado que si se tratara de leer un libro con una luz normal de mesilla de noche.

Otro problema relacionado con los smartphones es la proximidad de la fuente de luz. Contrariamente a las pantallas de televisión, que también poseen un fuerte componente de luz azul, los teléfonos móviles requieren que la fuente de luz se encuentre cerca de los ojos del usuario. Así como la luz puede tener un efecto sobre el reloj biológico del cuerpo, la duración de la exposición, la hora en la que una persona se ve expuesta y la distancia entre los ojos y la fuente de luz representan factores determinantes sobre la calidad del sueño.

Fuente: IM-AppleDiario

Galletas de Chocolate «Le Sucre»

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Galletas de Chocolate "Le Sucre"
Galletas de Chocolate "Le Sucre"
Galletas de Chocolate «Le Sucre»

Y se desató una lluvia oscura, una lluvia que haría todas las delicias de los habitantes del mundo, pero ellos aún no lo sabían.

Una mañana de primavera fue la cuarta vez que pasaba esto en aquel pueblo, y ella, esa mañana se lanzó a la calle. Cuando llovía con normalidad todos los niños salían y se dejaban mojar por el agua porque sus padres no temían, pero cuando llovía aquel líquido oscuro, los padres corrían a meter en casa a sus niños, recogían la ropa que estaba tendida en las liñas y se percataban que todo estaba bien cerrado. Aún así, ella se armó de valor y salió como una loca a la calle, sabía que lo que le iba a pasar era inédito.

Lo primero que hizo fue sentir aquellas gotas sobre su piel y de repente las gotas se solidificaron, se resguardó bajo el techo del patio y toda la calle se convirtió en montañas y montañas de granitos de color castaño. Cuando dejó de caer se acercó y cogió un puñado. El olor que desprendía hizo que, como en ocasiones se llevaba a la lengua la nieve, tuviera ganas de comerlos. Tomo uno de estos granitos y se lo llevó a la boca. Lo que sintió fue lo más maravilloso que había sentido en su vida.

No podía para de comer aquella cosa que caía del cielo, se acordó de sus amigos, todos los niños del pueblo, a los que seguro les gustaría tanto como a ella. Corrió por todo el pueblo tocando en todas las puertas sin ni siquiera esperar a que nadie abriera. Había descubierto el chocolate.

Desde aquel entonces todos los niños, y los adultos del mundo, disfrutan del chocolate y de las recetas que hacen sus madres con este ingrediente. Hoy vamos a enseñaros la primera receta que se ideó la misma tarde que aquella niña probó por primera vez el chocolate.

Galletas de chocolate

Ingredientes:
200 gr. de tazas de harina
120gr. de mantequilla a temperatura ambiente
120gr. de azúcar
1cucharadita de extracto de vainilla
2 huevos
100 gr. de gotas de chocolate

Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º. Ponemos la harina junto con la mantequilla y los huevos y mezclamos, le incorporamos el azúcar y hacemos una masa a la vez que le vamos incorporando el extracto de vainilla.
Integramos la mitad del chocolate en la masa y reservamos la otra mitad. Hacemos bolas con la masa y en una bandeja con papel sulfurizado vamos poniéndolas separadas unos diez centímetros. Una vez llena la bandeja, vamos cogiendo puñaditos de chispas de chocolate y los ponemos sobre la masa escachándolos un poco para que quede forma de galleta redondita. Ponemos en el horno hasta que doren. Sacamos, dejamos enfriar y después ya podemos comerlas y rememorar aquella tarde en la que el chocolate fue descubierto.

Desde Le Sucre muchas gracias!
Desde Le Sucre muchas gracias!

ALBA SABINA PEREZ: «Peleo por mi sueño, escribir».

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Alba Sabina Pérez presenta su primera novela "Silence"
Alba Sabina Pérez presenta  su primera novela "Silence"
Alba Sabina Pérez presenta su primera novela «Silence»

Considerada como la narradora con mayor proyección literaria del momento, Alba Sabina Pérez presentará hoy a las 19.30h en el Instituto de Estudios Canarios de la ciudad de La Laguna su primera novela, «Silence», y lo hará con la misma ilusión con la que ha escrito cada uno de los renglones que la componen.

Alba Sabina Pérez nace en Santa Cruz de Tenerife. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, especializada en narrativa audiovisual y guión cinematográfico, ha sido galardonada con dos certámenes de narrativa, además de ser seleccionada en la muestra de Jóvenes realizadores del Festival Internacional de Cine de Gijón en 2007 con el cortometraje «20 Euros». Sus textos han sido publicados en revistas a nivel nacional.

– Este es su tercer libro, antes había publicado una biografía musical y posteriormente uno de relatos, ¿cómo surge la idea de una novela?

En principio surge como guión cinematográfico, que es en lo que me he especializado y en lo que he trabajado durante algunos años, pero por diferentes motivos no pudo salir adelante y se quedó en una carpeta. Yo continué con mi trabajo haciendo documentales, videos, produciendo programas de televisión, pero Silence siempre estaba ahí, nunca la abandoné del todo.

-¿Cuándo decide retomarla y porqué?

Después de vivir algunos años entre Madrid y Barcelona, en 2009 decido volver a Tenerife porque echaba mucho de menos la isla y me instalo en el sur, donde había pasado casi toda mi adolescencia, y lo hago con la firme decisión de terminar la novela. Llevaba mucho tiempo preparándola, tomando notas, creando los personajes. Lo que siempre tuve muy claro era el lugar donde estaría ambientada, Costa del Silencio, pero quería estar in situ para poder crear el ambiente, ficcionar bien el lugar y vivir esa ficción en un lugar paradisiaco, el que yo tenía en mente.

– La novela narra la historia de una joven, Claudia, que va por primera vez sola de vacaciones y elige Costa del Silencio como destino, ¿por qué este lugar?, ¿qué tiene de especial para usted?

Yo pasé casi toda mi adolescencia en el sur de Tenerife y siempre creí que en Costa del Silencio había una suerte de paraíso perdido donde viven personas que han encontrado allí su lugar y que este hecho debía ser relatado. Quería retratar muchas sensaciones e historias, tanto inventadas como reales, sobre ese fantástico lugar.

– La protagonista decide irse sola, ¿por qué busca esa soledad?

Claudia es una mujer que está entre la juventud y la edad adulta, también es muy solitaria. Durante la novela vive un periodo de transición, no tiene muy claro su futuro ni quién es realmente, así que busca esa soledad para aclarar estos puntos. Cuando llega a Costa tiene un vago recuerdo de haber estado allí antes, comienza a conocer el ambiente, a diferentes personajes no relacionados entre ellos. La novela abre una ventana de Claudia hacia ese lugar, en la búsqueda de su identidad y de unos personajes que parecen ocultar un secreto.

– Como ya hemos comentado, usted también ha escrito un libro de relatos ,“¿Quién cuidará de mis guardianes?”, pero ¿cuál es la diferencia entre escribir un relato y escribir una novela?

Hay muchas cosas que te sorprenden cuando empiezas a escribir una novela. El escritor y crítico literario Ricardo Piglia, sostiene que la diferencia reside en que en el relato es la historia la que te descubre a los personajes, y en la novela son los personajes los que te descubren la historia, y estoy de acuerdo con él. En mi caso, tanto Claudia como Marco, otro de los personajes de Silence, me iban sorprendiendo, me iban dictando lo que tenía que escribir, incluso con todo lo clara que yo tenía la novela, me sorprendían constantemente, me iban diciendo en qué momentos y en qué situaciones tenía que ponerlos para que la historia fuera avanzando hasta ese final que estaba perfectamente pensado.

-¿Quiere decir que había comenzado por el final?

No se escribir sin tener el final perfectamente definido. Muchos escritores escriben sin conocerlo pero, en mi caso y quizá por ser guionista, estoy acostumbrada a comenzar con el proceso muy claro, si no, no se funcionar. Es lo que está en medio lo que dejo que me sorprenda. Para mi fue maravilloso escribir los dos últimos capítulos, me sentía muy emocionada porque sabía lo que iba a pasar.

– Nos ha comentado que volvió a Tenerife para instalarse aquí, ¿podemos decir que abandona su profesión para dedicarse a la escritura?

Si, abandoné todo, mi trabajo y absolutamente todo lo que hacía. Me trasladé a vivir al sur y sólo me dedico a escribir. Dedico prácticamente 15 horas al día a la escritura y la lectura. También doy largos paseos en los que encuentro la inspiración que necesito pero, básicamente me dedico a la escritura, peleo por mi sueño.

– Sus obras anteriores habían sido publicadas por editoriales como Grupo Planeta o Ediciones Idea, en el caso de Silence lo hace con Neys Book, ¿cómo surge esa colaboración con una joven editorial?

Efectivamente es una editorial joven y conocía todo lo que había publicado. Yo había terminado la novela hacía relativamente poco y tenía varias ofertas editoriales, pero me interesaba mucho escuchar el proyecto editorial de Juan Andrés Herrera y me pareció muy valiente. El caso es que tanto a mí me gustó su proyecto como a él la novela y fue algo así como un flechazo editorial. Quería tener un editor de aquí, con quien poder trabajar mano a mano y que estuviera a mi lado. Juan Andrés es escritor y entiende muy bien el proceso creativo.

– De su primer libro se vendieron más de 10.000 copias y el segundo va por la cuarta edición, ¿qué espera conseguir con «Silence»?

Espero llegar al público, al que me sigue desde siempre y al que aún no me conoce, creo que «Silence» es una buena forma de hacerlo, porque además está llena de historias muy humanas, muy reales, de personajes que cautivan al lector, de paisajes y lugares maravillosos y con un toque de misterio que es la clave de todo. Todo lo que venga después seguro que será bien recibido.

– Sabemos que entre sus referentes literarios se encuentran nombres como Cortázar, Camus, Bryce Echenique, Borges, ¿hay también alguna mujer entre ellos?

Claro que sí, varias!. Por lo que piensa sobre la escritura, me gusta mucho Clarice Lispector, creo que es la mujer más lúcida en cuanto a teoría literaria, es una mujer que siempre me sorprende por cómo habla sobre la escritura entre líneas, que siempre hay que intentar captar lo que no está escrito. Como narradora mi favorita es Marguerite Yourcenar. En poesía Sylvia Plath, una mujer quizás muy atormentada pero que escribe cosas muy hermosas, también Alejandra Pizarnic. De adolescente me gustaba mucho Virginia Woolf, la leía mucho, ese toque que tiene tan tierno me parece muy hermoso. Digamos que son mis referencias femeninas más importantes.

– ¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos?

Ahora mismo estamos inmersos en la promoción de Silence que en breve será distribuida a nivel nacional. También se está traduciendo al inglés para una editorial de Estados Unidos y al francés para una editorial en Francia. Pero sigo escribiendo porque es lo que me gusta y con lo que se que disfruto al 100%.

Texto: Rita Calero Cordobés
Fotografía: Más Media Group

La Voz Interior

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La voz interior no habla con palabras, habla con certezas.

La voz interior no habla con palabras, habla con certezas.
La voz interior no habla con palabras, habla con certezas.
La voz interior no habla con palabras, habla con certezas; esto es, siempre dice la verdad. Por eso es muy importante saber estar en silencio, para poder escuchar la voz interior.

He aprendido que quien nos habla con esa voz es nuestra parte más perfecta, la parte de nosotros que se muestra con grandeza y está por encima de todas las cosas mundanas. La parte de nosotros que está conectada con el Universo y que es capaz de escuchar a quien nos Guía. Nuestro Yo Superior.

Debemos tener en cuenta, para no equivocarnos y saber que verdaderamente es él quien nos habla, que las respuestas que nos dará nuestro Yo Superior siempre van a transmitirnos tranquilidad, aunque lo que nos diga resulte una locura a los ojos de la mente. Si sabemos acallar la mente cuando es nuestra voz interior quien habla, NUNCA nos equivocaremos en nuestras decisiones.

Nos equivocamos cuando la mente se mete en medio a gritarnos y a envenenarnos con su miedo y sus limitaciones. La voz interior nunca habla gritando, solamente susurra, porque es cuando estamos en silencio que somos capaces de escucharla.

Hay muchas formas de sanar nuestros bloqueos, yo lo hago con el péndulo; de esta forma estoy sanando también la enfermedad que nos provoca la mente, la despejamos y la aclaramos para poder atender lo que nos dice nuestro Yo Superior.

La sanación que se hace con el péndulo nos conecta con Guías Espirituales, por eso es más fácil obtener respuestas. Elimina las limitaciones que va creando nuestro miedo y nos libera de ataduras que nos impiden abrir nuestras alas.

Atrevámonos a abrir nuestras alas y volar.

Sonia Oval
www.penduloterapia.com

Ante la adversidad, dos gotas de Chanel…

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"Sobre el amor y otras cuestiones" Por Esther Mendoza
"Ante la adversidad, dos gotas de Chanel" Por Esther Mendoza
«Ante la adversidad, dos gotas de Chanel»
Por Esther Mendoza

Hace unos días mientras tomaba café en una terraza, escuché dado el tono de voz, la conversación que mantenían un grupo de mujeres maduras. Manifestaban su frustración ante los resultados, nada halagüeños, de la larga lista de entrevistas laborales por la que habían pasado en los últimos tiempos. Se presentaban así mismas como «paradas de larga duración». Traspasada la barrera de los cuarenta, el acceso a dicho campo se convierte en la auténtica búsqueda del Santo Grial.

La sociedad patriarcal en la que vivimos ha condicionado el rol de la mujer en el mercado laboral, difícil una igualdad que a gritos sabemos de su inexistencia. Dos de cada tres, pierden su puesto indefinido. La responsabilidad que han tenido las mujeres en la subsistencia y el cuidado de la familia, ha permitido el desarrollo y autonomía de otros integrantes dentro del hogar y de la propia vida. La mujer siempre ha sido una fuente inagotable sin que la edad frene su capacidad para superar cuantas metas y obstáculos ha encontrado en su camino. Muchas necesidades han quedado y quedan cubiertas con el trabajo no remunerado de muchas mujeres.

Con un buen currículo a las espaldas, toca enfrentarse por una vacante que exige una doble lucha por demostrar que aptitud y edad, no son incompatibles en los límites irracionales establecidos por la demanda. Hay que competir con una generación altamente cualificada donde juventud en el noventa y nueve por ciento de los casos, es sinónimo de caballo ganador para quien la posea. Después de aquel café, me reuní con mi grupo de amigas. Compartí con ellas lo que mi mente revoltosa venía rumiando tratando de dar respuestas a cuestiones que, desde hace ya algunos años, el colectivo entre treinta y cinco a cincuenta y cinco nos seguimos haciendo.

En definitiva, la edad termina siendo en ocasiones un molesto número en el calendario junto a aquella frase demoledora “Ya l@ llamaremos”; sede donde dormirán nuestros currículums y actos de fe. Despachos aptos para un lifting de falsas oportunidades donde la experiencia y madurez, mueren en una amarillenta bandeja de salida anexada a alguna que otra anécdota sobre una invitación añadida y desvinculada de la oferta.

Cuando entramos en los tan temidos “tas…”, en muchos casos nada tiene que ver con cómo nos sentimos. Las década nos plantan cara ¡sí, o sí! para que hagamos uso de la experiencia con cierta dosis de buen humor. Entre lo humano y lo divino, caricaturamos episodios qué, en reiteradas situaciones arrancaron lágrimas de desesperación y decepción. Momento donde la frustración adquiere mayor protagonismo al sentirnos imbuid@s con etiquetas de profesionales de primera y segunda categoría.

Es fácil encontrarse en una encrucijada laboral donde las barreras para mantenerse en un terreno duramente conquistado, penden de un hilo. Hilos que para much@s ya se han roto. Las dificultades surgidas de permanecer y desarrollar una profesión o puesto de trabajo, relegan a un reducto cada vez más inhóspito los derechos ganados, disparándose así, el sentimiento de arrinconamiento al olvido.

¿Qué lugar ocupamos en un mundo donde la mayoría de las veces deseamos que se pare para bajarnos?, como nuestra querida Mafalda ha expresado en más de una viñeta, yo también lo desconozco. Una respuesta en espera de encontrar a un iluminado; acéptese también mortal horrado y leal al que no le importe dar la cara.

Millones de razones avalan la hipótesis sobre la fortaleza que tiene el ser humano para reponerse de los reveses. La mayoría sobrevivimos a catástrofes emocionales, remontamos después de ser destruida nuestra fina estampa familiar, devolvemos sin rencor aquellos “rosarios de madres” a ex parejas que decidieron rezar en otras rodillas. Es decir, nos reponemos de las infidelidades, reinventamos el concepto de familia y aceptamos que no siempre, se desayuna con diamantes…

Sin embargo… ¿Cómo nos enfrentamos y vencemos a una sociedad empresarial que ignora y quema nuestras medallas ganadas a pulso?….

Mi reflexión me lleva a pensar que es mejor dar la cara al nubarrón que nos acecha sobre nuestra cabeza. Podría estar ahí la fórmula para disipar el inconformismo que despiertan los medios utilizados y poco afortunado de los gobernantes que, con su mala gestión, están dejando morir lentamente a un país que una vez fuera referente de prosperidad y buen ejemplo.

“Un ciudadano sin ilusión, es un candidato en potencia a contribuir a la destrucción de un pueblo”.

Hay momentos que debemos aplicar a nuestra particular historia un perfume. Y, aunque la ocasión no lo requiera, impregnémonos de alguna fragancia contra la frustración. A la adversidad sólo se le gana con una sonrisa y dos gotas de Chanel…

Mi parte optimista apuesta por aromatizar la esperanza de un cambio…

Esther Mendoza.
Donde habitan los silencios