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Hablando con Paula Bonet, referente en ilustración

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Paula Bonet (Vila-real, 1980) está en un momento de gracia. En los últimos cuatro años se ha convertido en un referente de la ilustración, dejando su sello en cuentos infantiles, libros de poesía, murales en Chile o diseños para bandas y festivales. Todo esto bajo la atenta mirada del más de medio millón de seguidores en sus redes sociales.

Tras el exitoso Qué hacer cuando en la pantalla aparece THE END (cerca de 20000 ejemplares vendidos) y su homenaje al director François Truffaut en 813, la artista valenciana publicaba el pasado mes de octubre La Sed. Un relato que abre una ventana hacia dentro, a una oscura introspección repleta de miedos e inseguridades. Un poético y desgarrador seísmo emocional que en menos de un mes agotó su primera edición.

 

Me cito con Paula Bonet a mediodía en una de esas típicas mañanas de La Laguna en las que brilla el sol, pero una fuerte brisa fría recorre sus calles. Tengo poco más de 90 minutos, pero quiero invertir parte del tiempo en un primer contacto sin cámara ni entrevista de por medio.

Nos sentamos en la cafetería más cercana. Yo pido un café, ella una cerveza («la de aquí»).
Sus ojos son grandes, curiosos, y el tono de su voz es tranquilo. Parece fácil hablar con ella, y eso es algo que no puedo decir de cualquier persona a la que acabo de conocer.

Mientras le cuento qué me ha llevado hasta allí (hasta ella), hablamos de su trabajo, de sus influencias, de feminismo, de sus intenciones; le explico en qué consiste el cortado «leche y leche» que me acaban de servir y, por supuesto, hablamos de La Sed, su último libro.

 

Sé que es complicado empezar por el final, pero para quien no conozca la obra, ¿cómo resumirías lo que quieres contar y transmitir con La Sed?

La Sed es una voz de mujer, de varias, muchas, todas las mujeres hablando como una sola. Y con ellas la historia oculta de las cosas, la transformación del léxico y las costumbres, la necesidad de apuntar a la mirada individual buscando la avalancha colectiva. Es una llamada animal para salir del letargo de los días muertos.

 

La Sed es un relato duro, hiriente en ocasiones… Al igual que lo es aceptar la soledad, el dolor, o la desilusión como algo presente y natural en nuestras vidas. ¿El proceso fue tan tortuoso como el resultado?

Todavía no puedo desprenderme del proceso doloroso que he intentado vivir con la mayor serenidad posible mientras se gestaba. Este derrumbamiento, lleno de temblores y réplicas sigue aquí conmigo. Como cuando después de un movimiento telúrico de grado 10 la Tierra sigue liberando energía y nos asusta con sus réplicas.

 

En el libro se habla de tres mujeres, o mejor dicho, de una mujer con tres nombres: Lupe, Monique, y Teresa. Tres personajes con sus heridas, su manera de ver las cosas y de afrontar el dolor. ¿En qué y quién te has inspirado para contar sus historias? ¿Son Lupe, Monique, y Teresa un reflejo de Paula Bonet?

Cuando La Sed empezó a esbozarse intentaba ser un homenaje explícito a una serie de mujeres que me han ayudado a entenderme. A relacionarme con mi obra y con un contexto en el que el patriarcado sigue negando la igualdad de género.

María Luisa Bombal, Teresa Wilms Montt, Clarice Lispector, Anne Sexton. El hecho es que cuando empecé a escribir me di cuenta de que estaba en plena fase de enamoramiento. No podía ver con perspectiva ni hacer nada parecido a lo que hice con François Truffaut en 813. Así que decidí hacer lo más honesto: llevarme la historia a la ficción y hablar a través de un personaje muy cercano a mí que intentara contenerlas.

 

¿No te da miedo exponer de manera tan abierta tus pensamientos y tus sentimientos?

No, porque toda mi obra bebe de ellos. Y ellos aparecen en ella después de pasar por el filtro de la palabra o el trazo.

 

Teresa es el personaje principal y el más intenso de todos. Un terremoto de emociones que en un momento dado decir poner fin a todo, en una de las muchas referencias que hay al suicidio. ¿Intenta de alguna manera Paula Bonet acabar con la imagen más dulce de la anterior Paula Bonet?

La Sed habla de renuncia. Intento renunciar a una parte de mí que se ha convertido en lastre.

 

El colorido y la estética más pop de tus anteriores obras ha quedado atrás. Los colores se han apagado y los escritos ahora son mucho más crudos. No se puede decir que 813 fuera un libro comercial, pero ¿temías en algún momento que La Sed supusiese perder a los seguidores que esperaban un nuevo Qué hacer cuando en la pantalla aparece THE END? ¿Tembló la editorial (Lunwerg) con la idea?

El éxito del The End fue algo que tanto a la editorial como a mí nos pilló por sorpresa. Me costó digerirlo. Agradezco mucho ese éxito, porque gracias a él he podido seguir haciendo lo que me ha dado la gana, como siempre he hecho. Creo que intentar hacer otro The End porque el anterior había funcionado, para asegurarme un éxito, habría sido un error.

Ni en 813 ni en La Sed he tenido en cuenta la repercusión que los trabajos podían tener a nivel comercial. Tampoco me ha influído la sombra del The End. Lunwerg siempre ha respetado las decisiones que he ido tomando.

 

Otra novedad significativa ha sido el cambio de técnicas. En esta ocasión podemos referirnos a ti como pintora más que como ilustradora. ¿Qué métodos has utilizado para ilustrar La Sed?

El libro está dividido en diez capítulos, pero en realidad podría dividirse en tres partes que vienen muy marcadas por el contenido. Quise que la historia que se nos contaba fuera muy de la mano del modo en que se contaba, tanto en cuanto a la palabra como a la imagen. Así que decidí usar tres técnicas. La primera, el aguafuerte, una técnica de grabado con la que se consigue una línea dura que puede parecer encorsetada. Esta primera parte es así, dura, encorsetada, ingenua, cruda. La segunda parte es narrativa, me serví del dibujo para resolverla. La tercera, abstracta, liberadora. Carne que quiere carne. Utilicé la pintura al óleo, manchas libres, fundidos, capas de pintura volátiles.

 

Por primera vez en tu obra, al menos de manera directa, aparece el feminismo. Pienso que hoy en día es importante que el artista (hombre o mujer) se implique y posicione en cuestiones como esta, debido a la capacidad que tenéis para llegar a más gente. ¿Cómo se lleva ser mujer en la industria? ¿Has pensado en algún momento «esto no pasaría si fuera hombre»?

Lo he pensado y lo he vivido en mis carnes decenas de veces. Esta igualdad a la que se supone que nos acercamos no es tal. El machismo está en nuestra configuración. En nuestro léxico, en nuestro modo de relacionarnos. Hay muchísimo trabajo por hacer todavía.

 

Me gustaría hacer hincapié en algo, y es que el lector no debería confundir el hecho de que La Sed tiene un trasfondo feminista, con que es un libro para mujeres, ¿no crees? Son dos mitos muy presentes: Que la audiencia de una autora debe ser femenina, y que el feminismo es solo una lucha de ellas.

El feminismo busca la igualdad. Las mujeres no escribimos sobre mujeres y para mujeres, al igual que los hombres no lo hacéis sobre hombres y solo para un lector masculino.

El feminismo es una lucha de todos.

 

Aún queda camino por recorrer (otras creadoras en otros ámbitos como el cine o la fotografía no disfrutan de la misma repercusión), pero estamos viviendo un gran momento para las mujeres en la ilustración y el comic. ¿Te sientes parte de ese boom que está haciendo posible una mayor visibilidad de las mujeres artistas en España?

Las mujeres siempre hemos escrito, dibujado, pintado, dirigido, compuesto, fotografiado, y un largo etcétera. Se nos ha leído y se nos ha premiado. Pero en el momento de fijar nuestros nombres en los libros de texto desaparecemos. Es lamentable, ¿no crees? Vivimos en un bucle eterno. Si pudiéramos partir de las conclusiones a las que llegaron las generaciones anteriores, avanzaríamos a mayor velocidad.

No me siento parte de ningún boom. Me siento parte de una generación que necesita explicarse y que quiere tener voz.

 

Hace dos años visitaste Gran Canaria y El Hierro con el proyecto #Onthedraw, y el pasado mes de diciembre presentaste La Sed en Tenerife, en una actividad enmarcada en la programación de Merkarte. ¿Qué tal tu experiencia por las islas? ¿Algún plan a la vista que incluya Canarias en la ruta?

Visitar las Islas Canarias es siempre una experiencia maravillosa. La gente canaria tiene algo especial que te vincula a su tierra incondicionalmente. Con el proyecto #Onthedraw tuve la suerte de conocer Gran Canaria, Tenerife y El Hierro, y esta última me robó el corazón.

Tengo muchas ganas de volver con calma y visitar las otras islas. La Gomera me llama especialmente.

 

Para aquellas personas que están en su casa dibujando sin parar, soñando con que su obra llegue a miles de personas, ¿qué consejo les darías? ¿Qué hacer cuando eres la nueva sensación de la ilustración para que no aparezca THE END antes de tiempo?

Que quizás lo más importante no es llegar a miles de personas sino sentir que lo que se está haciendo vale la pena.

El final puede aparecer en cualquier momento. Ser “la nueva sensación” es algo peligroso, así que prefiero seguir haciendo mi trabajo al margen de lo que se diga sobre mí en los medios. Lo importante es poder dedicarse a lo que a uno le gusta, tenga o no tenga repercusión mediática.

Barra Libre de Besos

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Era inevitable que mis ojos se fijaran en sus labios. Además de estar muerto de hambre, ella se atrevía a moverlos despreocupadamente, haciéndolos bailar, quizás ajena al espectáculo que me estaba regalando. Intenté en varias ocasiones dejar de mirarlos, sin éxito. Me sentía totalmente desconsolado, porque ella se mostraba muy atrevida y cargaba su verbo con adjuntos de pasión, rompiendo en pedazos mi bandeja interior de correos no deseados.

A veces subía la mirada buscando unos ojos cómplices. Pero cualquier esfuerzo resultaba inevitable… Oía lo que decía,  entendiendo solo la superficie de un océano inmenso. Porque al hablar… el espectáculo volvía a comenzar. Y mi atención de nuevo se centraba en el desconsuelo de la boca que no dejaba de  observar. Sus labios transmitían sensación de comodidad. Al estudiarlos imagino que son muy tiernos, acolchados y mullidos.  Aunque les pusiera freno, untándolos con pegamento y los dejara inmóviles, ellos seguirían diciendo hola; hola, estamos aquí.

De repente el espectáculo paró. Y en su quietud mi corazón se aceleró. Era inevitable que mis ojos se fijaran en sus labios y, por supuesto, ella se había dado cuenta ya. ¿Quizás por eso se habrá detenido? ¡Ay! ¿Qué digo? ¿Acaso me tocará ahora a mí? Yo no quiero hablar, yo solo la quiero mirar, sentir su presencia. Era inevitable disfrutar del espectáculo, inevitable vivir mi desconsuelo en privado, no lo quería compartir, tampoco podía. Dudaba de que entendiera mis palabras si me descubría, dudé de todo. Y entonces me lo preguntó: ¿dime en qué estás pensando?

  • Pienso que tienes una boca preciosa y me preguntaba: ¿si sabes besar?, porque te quiero enseñar.

Entrevista a Carla Delgado en Más Mujer

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Charlar con Carla Delgado es como viajar en el Delorean de Marty McFly, un constante viaje en el tiempo desde su “aterrizaje en una esquina” del Parque Santa Catalina, en Las Palmas de Gran Canaria, hasta su escaño de diputada por el PSOE en la asamblea de Madrid


Controvertida, directa, gran conversadora y guerrera incansable en pro de la lucha por y para los derechos sociales, Carla Delgado no solo es la diputada socialista que lucha por los derechos igualitarios para el colectivo LGTBI en España, Carla es una abanderada de la labor social por encima de cualquier moda o modismo. ”Los armarios” no son para ella, su vida es un puro ejemplo de valentía, de perseverancia y de fortaleza.

 

En este año que acaba de empezar, se cumplen 40 años desde que se fue de su casa, en el municipio tinerfeño de Güímar.¿Cómo recuerda esa época? ¿Por qué decidió partir de su tierra natal?

Tuve que abandonar mi pueblo, era imposible que me pudiera desarrollar allí como quien era, desde mi verdadera identidad.Cada cual conoce su entorno y, en ese momento, en el mío era algo impensable. Tomé la decisión, me fui y luego lo comuniqué a mi familia. Mi situación allí se me escapaba de las manos, las referencias que tenían sobre mí era la de la persona gay del pueblo, señalada por todos. No quería eso para mí. En esos momentos una persona homosexual era, tanto para el franquismo como para la sociedad en general, en el caso del hombre un “gay muy gay” y en el de la mujer “una lesbiana muy lesbiana”, no existía la terminología de la persona transexual.

 

¿Cómo fueron los comienzos de Carla Delgado fuera de su entorno?

Aterricé en Las Palmas de Gran Canaria, concretamente, en el Parque Santa Catalina y, al poco tiempo, acabé en una esquina de dicho parque enfrentando el mundo, ante la imposibilidad absoluta de encontrar un trabajo, me caí de bruces a la vida y aterricé en una esquina. Desde esa esquina, al final terminé en un escaño, eso es lo grande de la Democracia. Tuvieron que pasar seis meses para que pudiera empezar a trabajar, fue en una sala de fiestas, se llamaba Britania.

 

Me ha impactado su frase, ”aterricé en una esquina”, ¿se arrepiente de ello?

No, es absurdo arrepentirse de nada, las cosas pasan como pasan. Mi vida cambió porque fui una inconformista, me negaba a que ese fuese mi futuro, esa vida a la que estábamos destinadas muchas personas transexuales durante esa época. Aprendí a convivir con un pie en la legalidad y otro en la ilegalidad, huyendo de otras tantas situaciones, tales como las palizas, de la persecución policial respectiva de la época; eras una persona ilegal por el simple hecho de ser transexual.

 

Esa rebelión contra la sociedad de esa época, de la que tanto habla, ¿en qué momento dio sus frutos?

Fue poco a poco, la Democracia en este país también se fue abriendo para este grupo de la sociedad y observé que podía empezar a protestar y defender mis derechos y los de todo un colectivo. Soy activista por una cuestión de defensa propia y del colectivo al que pertenezco.

 

¿En qué momento tuvo claro que le “molaba” la política?

Hay un reportaje mío, del año 1977, en aquella sala de fiestas en la que trabajaba por aquel entonces, en el que el titular rezaba, ”Carla,travesti politizada”, en aquella época los medios de comunicación también nos trataban muy despectivamente. Desde aquel reportaje hasta la fecha, siempre he mantenido mi posición en cuanto a que había que votar al PSOE. Pero, en realidad, fue después de un mes y medio de las primeras elecciones democráticas cuando tuve muy claro que me gustaba mucho la política. Entré a formar parte del PSOE en 1997.

 

Por lo tanto, para dicho medio de comunicación, usted no era una votante del PSOE, sino “una travesti politizada…”.

Exacto, según ellos era ”una travesti politizada que decía que votaría siempre por el partido socialista, porque es el partido que mejor defiende sus derechos y el único que va en contra de la discriminación a su colectivo durante la etapa franquista”. Esto sucedió cuando yo tenía 18 años.

 

¿Cuándo y por qué se trasladó a Madrid?

En mi primer viaje a la península estuve seis meses y regresé a Tenerife. Pasé otros seis meses en Tenerife y doy el gran salto a Madrid en 1979. En mis inicios en Madrid pasé más hambre que en Gran Canaria, llegué a dormir en sitios insospechados. Fue una época muy dura. Tras trabajar en una sala de fiestas, llegó mi oportunidad de debutar como actriz, en 1980, de la mano de Vizcaíno Casas en “Hijos de papá”. Comencé a salir en las revistas, como Interviú, y me convertí en uno de los personajes asiduos de la revista Life. Fue una época en la que todos nos desnudábamos como un cántico hacia la libertad, tras tanta represión franquista.

 

Su faceta como actriz ha sido extensa y lograda. ¿Un político tiene que ser buen actor?

(Risas). Para mucho trigo nunca es mal año. Cualquier formación siempre es buena y enriquecedora. Si de algo sirve cualquier aprendizaje actoral es a la hora de transmitir, puede sumar. Lo que no se puede es fingir, ni manipular la verdad.

 

Por lo tanto se puede sobreactuar en política.

Lamentablemente sí, lo estamos viendo a diario, sobreactuaciones y puestas en escena demasiado obvias. Hay mucho teatro, pero,afortunadamente, también vemos mucha verdad, porque no todos somos iguales en política. Siempre tendemos a generalizar hacia lo malo y no es así.

 

Tras tantos años en Madrid aún conserva su acento.

Sí, por supuesto. Esto fue un proceso, en el año 2000, estando en el Puerto de La Cruz en Tenerife mirando hacia el océano hice una profunda reflexión, no podía abandonar mi origen, ya que era mi cordón umbilical, mi verdadero yo. Esa fue mi decisión al respecto, no iba a modificar mi léxico, ni mi dicción más de lo justo y necesario.

 

 

Al parecer los canarios que viven en la península tienen que adaptar su dicción al del lugar pertinente.

Reconozco que meto alguna “c” de vez en cuando, pero eso no me hace abandonar mi manera de hablar.

 

Hablemos de un gran amigo suyo que, desgraciadamente, se fue para no volver, de Pedro Zerolo, ¿hubo un antes y un después en su vida tras conocerle?

Sí, indudablemente, parte de mi vida no sería la misma sin la figura de Pedro. Como todos los grandes y verdaderos amigos, hasta cuando nos peleábamos siempre nos volvíamos a encontrar y a juntar.Pero la cruda realidad nos lleva a que, de pronto, un día todo cambia,unos resultados nefastos de unas pruebas médicas y tuvo los días más contados de lo que ya los tenemos, de por sí, el resto de los mortales.Pedro fue una herramienta fundamental para la unificación del movimiento LGTBI en este país. Por ello fue por lo que entré a formar parte del PSOE en 1997.

 

Se habla bastante sobre la discriminación positiva que existe, en la actualidad, hacia el colectivo LGTBI. ¿Es cierto que existe tal discriminación?

Eso me causa mucha risa. Eso que denominan como “discriminación positiva” es inexistente. Lo que existe es un camino hacia la igualdad real, lo que sucede es que para algunos sectores fundamentalistas, inclusive el de la Iglesia Católica, esa recuperación de derechos, para igualarnos con el resto de la sociedad, supone una discriminación positiva. Dichos sectores lo que quieren es continuar manteniendo la desigualdad hacia nuestro colectivo.

 

Por lo que entiendo, para usted no existe el famoso Lobby LGTBI.

Si se entiende por lobby como a un grupo de personas que estén reclamando su igualdad de derechos, por supuesto, que lo hay. Por lo tanto, existe el lobby de los negros, de los judíos, el lobby de la denuncia del genocidio, el lobby católico, por existir están todos los colectivos que se organizan para defender sus derechos. Lo que sucede es que cuando se menciona lobby LGTBI se dice en un tono peyorativo. Para algunas personas la lucha por la igualdad supone un privilegio y no es así.Estamos luchando por la igualdad real. Nos podemos equiparar con el movimiento feminista, el hombre creía que tenía derechos por encima de una mujer y, gracias al movimiento feminista todo eso se descabalgó.Aunque, desgraciadamente, en menor medida, continúa pasando.

El movimiento  feminista y el movimiento LGTBI son patas de una misma mesa, luchamos por la igualdad de derechos real. De hecho el movimiento LGTBI ha sido muy apoyado por el feminista.

Gracias a José Luis Rodríguez Zapatero se abrió el camino a una igualdad de derechos real con leyes como la del matrimonio igualitario.

 

¿Por qué cree que aún siguen habiendo personas “dentro del armario”?

Por prejuicios. Siguen pensando que va a perjudicar su carrera, a su vida y a su alrededor. Es lamentable, pero sigue sucediendo.

 

Hablando de igualdad, ¿cómo se puede fusionar la igualdad con la fiesta del orgullo LGTBI?, ¿no le resulta un tanto contradictorio?

El orgullo LGTBI es la conmemoración de una efeméride, la de junio de 1969 en Nueva York, muchas personas de dicho colectivo se revelan, entre ellas, Silvia Rivera, una transexual puertoriqueña. Saltan en contra de la policía, hay una revuelta durante cinco días. Desde ese momento empezamos a andar en la lucha por la reivindicación de nuestros derechos. Eso es lo que celebramos el día del orgullo LGTBI, la conmemoración de dicha lucha. El orgullo es manifestación y el orgullo también es fiesta, otra cosa es que los medios de comunicación solo saquen las carrozas. La mitad de la manifestación es reivindicativa y la otra mitad es fiesta. ¿Cuál es el problema de celebrar una fiesta? Saramago, en su momento, dijo al respecto, “¿orgullo de qué?” y yo respondo, muy orgullosa de iniciar un proceso histórico en nuestro país, muy orgullosa de poder seguir reivindicando y muy orgullosa de los derechos conquistados. Orgullo de decirle a las personas que no hay que esconderse dentro de un armario.

 

¿Qué nombre propio le gusta más Susana o Pedro?

(Risas) ¡Qué graciosa eres! Como siempre he dicho y me mantengo en ello, me pronunciaré cuando se abra el proceso democrático respectivo. Por lo tanto, cuando se celebren las primarias de mi partido decidiré si quiero una secretaria general o si estoy pensando en otra persona. En las primarias anteriores hice campaña y aposté por Eduardo Madina, pese a ello, cuando ganó Pedro Sánchez fui a muerte con él como secretario general de mi partido, porque voy a muerte con el partido socialista, por encima de las personas están las siglas. Son las siglas de 137 años de historia.

 

¿No le parece que ha sido innecesario todo lo que ha pasado al respecto, durante los últimos meses de 2016, en el PSOE?

La historia será la encargada de juzgar por qué se permitió que se llegara hasta ese final. Rubalcaba no lo hizo, Zapatero no lo hizo y Felipe González tampoco lo hizo, cuando los procesos terminaban se abría paso a nuevas situaciones. En este caso  se decidió llegar hasta ese final de espectáculo público tan perjudicial para el partido.

 

Por lo tanto, atendiendo a sus palabras, el culpable de todo ello ha sido Pedro Sánchez.

¡No!, yo no he dicho eso. He dicho que la historia será la encargada de juzgar. Si se sabe que se tiene una mayoría en contra, se debe cerrar el proceso porque, por encima de las personas están las siglas, no se puede hacer daño a un partido que lleva 137 años luchando y que ha dejado bien claro, durante la Democracia, que ha sido el partido que ha traído los derechos sociales y civiles a este país.

 

¿Cree que el culpable de que Pedro Sánchez no sea el presidente del gobierno de España ha sido Pablo Iglesias?

Indudablemente, si el partido socialista no está gobernando es porque obedeció a una operación calculada de Pablo Iglesias, es obvio.Aquella rueda de prensa de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, con él, partido de la risa detrás, e Iglesias diciendo: ”Pedro Sánchez me tendrá que dar las gracias por haberme encontrado en el camino…” ¿Qué negociación es esa para formar un gobierno? Era obvio que Iglesias estaba imposibilitando y dinamitando cualquier posibilidad para que el partido socialista gobernase. Pablo Iglesias estaba convencido que en unas segundas elecciones iba a ganar más votantes y, al final, lo que hizo fue perder un millón. Pablo Iglesias nunca quiso gobernar con el partido socialista.

 

Cuentan las malas lenguas que Pablo Iglesias y Mariano Rajoy son muy amigos.

Posiblemente, porque los extremos se tocan.

Trailer del documental «El viaje de Carla«, dirigido por Fernando Olmeda y basado en la vida de Carla Antonelli, activista LGTBI, actriz, tertuliana de TV y diputada de la Asamblea de Madrid.

Premio al Mejor Documental y Premio a la Mejor Obra Española en el Festival LesGaiCineMad (2014)
Premio al Mejor Documental en en el Festival AndaLesGai (2014)

Trailer realizado por Fernando Olmeda.
Música: «Y las flores» (de la BSO, publicada por Low Whistle Records)
Voz: Alicia Ramos
Violín: Manu Míguez
Arreglos: Borja Costa
Grabado en: Ochocasas Estudios

Por: Ale Hernández

Tartaletas de Lemon Curd

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Ingredientes:
2 huevos
3 yemas de huevo
125 g de zumo de limón (unos 3 limones)
Ralladura de un limón
125 g de azúcar blanquilla
125 g de mantequilla a temperatura ambiente
1 pellizco de sal
Tartaletas

Preparación:
1.- Rallamos la piel del limón y reservamos.
2.- Exprimimos y colamos el zumo.
3.- En un bol, batimos los huevos y seguidamente añadimos el resto de ingredientes, (salvo la mantequilla) y lo mezclamos bien hasta que nos quede una mezcla uniforme.
4.- Colocamos un caldero dentro de otro caldero mayor con agua hirviendo para cuajar la crema al baño maría. Removemos sin parar con la cuchara hasta que la crema empiece a espesar. Proseguiremos unos 5 minutos hasta que la crema sea capaz de cubrir el dorso de la cuchara, (pero no debe llegar a hervir).
5.- Sacamos el caldero del fuego y añadimos la mantequilla troceada. Removemos con unas varillas hasta que se haya incorporado.
6.- Introducimos en botes de cristal y dejamos que se enfríe.
7.- Rellenamos las tartaletas y espolvoreamos con azúcar glass.

(Tiempo preparación 5 min – Cocción 10 min – Importe 3,50 €)

Este fin de semana, nos vamos de concierto con Sidecars

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Por Isa Robayna.

Más información en isarobayna.com

Sidecars es una de esas bandas frescas que salpica España con un rock pop alternativo. Esa buena gente que aporta una amalgama de gratas sensaciones que destapan letras llenas de metáforas y sentido. En fin, un trío del que seguro terminas enganchado independientemente de la edad que tengas, pues si hacemos una radiografía del fenómeno fan que los espera en cada concierto, nos sorprenderíamos de la heterogeneidad del mismo.
Juancho (guitarra solista y voz), Dr. Gerbass (bajo) y Ruly (batería) Actuales componentes de Sidecars, nacen en 2006, en un barrio de la periferia de Madrid llamado Alameda de Osuna y ya en 2008 comienzan a cosechar éxitos con el premio. La Noche en Vivo -Los Guilles- al Mejor Grupo Revelación y el Premio de la Música al Mejor Álbum de Rock Alternativo 2009.
Además estos chicos saben cuidar muy bien a su gente. Miman a su público porque saben que todo cuanto les rodea es gracias a ellos y no dudan en saludarlos uno a uno a la salida de cada concierto. Les aseguro que si tienen alguna pregunta que hacerles, a través de las redes sociales, encontrarán respuesta.
Este viernes tenemos la suerte de poder escuchar nuevamente el directo de Sidecars presentando, esta vez con toda la banda, «Contra las cuerdas» el último trabajo de los madrileños, 15 canciones grabadas en directo en la conocida Sala But. (Los pudimos ver hace escasos meses en el Búho Club La Laguna)
Un concierto, más que recomendable, imprescindible.
Y para abrir boca, nada mejor que pasar un ratito muy agradable con Juancho, que nos contesta a todas nuestras preguntas, con la mejor de las sonrisas.

Yo compongo para mí. Para desahogarme. Porque me gusta escribir y porque casi lo necesito.

Dvd 773 (08/03/16) Grupo de mœsica Sidecars. © Carlos Rosillo.

¿Sidecars está “contra las cuerdas”?

Yo diría que no. Estamos viviendo el momento más dulce de nuestra vida como banda.

¿Cuál ha sido la evolución de la banda? ¿Qué respira este último trabajo?

Hemos ido creciendo a la vez que nuestras canciones. La inquietud y la mala hostia que tienes cuando eres adolescente obviamente se templa a medida que pasan los años. Las cosas de las que me apetece hablar son diferentes y la música supongo que cada vez se parece más a lo que somos nosotros. Es una evolución natural. Aunque este disco es un impás. El próximo disco será más como la continuación de Fuego cruzado.

Parece que cuando llevamos algunos años nos apetece hacer menos “ruido” y “desenchufarnos” un poco…

Siempre quisimos hacer un «Umplugged» como se hacían antes. Nos encantan. Y nos parece una buena dosis de realidad en un mundo rebosante de tecnologia. Música sin efectos y sin pajas añadidas. Además era un reto para nosotros enfrentarnos a desvestir las canciones y grabarlo en directo.

¿Rock? ¿Pop? ¿Rock popero? ¿Qué etiqueta podríamos colocarle a Sidecars para que la gente que no les conoce se interese por su música?

Las etiquetas son parte de vuestro oficio, no del nuestro. En mi opinión.
Me parece lícito que quien quiera se catalogue como «indi» o «pop/rock», pero a mí me gusta pensar que nosotros hacemos canciones. Unas veces nos llevan a un terreno y otras veces a otro. Ellas mandan. Y si un día me han salido 12 rancheras, pues adelante.

¿Qué escuchaban en casa cuando eran pequeños? ¿Qué bandas o estilos influyeron en Sidecars? ¿Hay cierto aroma a Ronaldos?

Creo que si, que lo hay. Los Ronaldos, Rodríguez, Leño o Tequila fueron en mi caso mis compañeros de infancia. Gracias a mis hermanos mayores, por supuesto.

Seguro que son conscientes de la amalgama que compone el público que sigue a Sidecars. ¿Qué hacen ante estas situaciones? ¿Para quién compone la banda, para adolescentes, maduritos, hombres, mujeres…?

Yo compongo para mí. Para desahogarme. Porque me gusta escribir y porque casi lo necesito. Es cierto que cuando la canción sale a la luz, la gente se adueña de ella. Pero me gusta pensar que personas de edades diferentes se pueda sentir identificada. Es muy bonito y supongo que esa es la recompensa y el «éxito» de verdad.

La banda es muy amable con sus fans. Las redes sociales nos acercan mucho y ustedes se esmeran en mantenerlas vivas… ¿Tienen un community o las lleva algún miembro de la banda?

Lo llevamos nosotros todo y tratamos de contestar y de estar cerca de la gente. Pero a medida que ha ido creciendo hemos tenido que coger un poco de ayuda. Hay una chica en nuestro equipo que nos ayuda a hacerlo mejor.

¿Cómo es el fenómeno fan en las islas? ¿Qué esperan encontrar en Canarias?

La última visita este verano fue una gran sorpresa porque era nuestra primera vez y nos recibisteis con entradas agotadas. Esta vez vamos con toda la banda para devolveros el regalo.

Recomiéndenme una banda. ¿Y una canción?

Gato charro – Los 5 Kilos.

Seguro que hay alguna canción que les hubiese encantado escribir, ¿Se confiesan?

Muchas. Por ejemplo «Roto por dentro» de MClan

Tenerife:

Viernes 20:00 horas. Espacio Cultural CajaCanarias

Entradas 12€

 

Gran Canaria:

Sábado 22:00 horas. The Paper Club

Entradas 15€ Búho Producciones