Siempre se ha dicho que el desayuno es la comida más importante del día; hoy sabemos que no es así. Puedes desayunar si tienes hambre y si no, comer más tarde, siempre y cuando lo que comas, ya sea a una hora o a otra sean productos de buena calidad, que incluya alimentos crudos y que no estén muy procesados.
La mayoría de la gente desayuna leche con cereales y galletas o pan blanco con embutidos. No son opciones válidas, si queremos alimentarnos de una manera saludable. Los cereales y galletas (incluidas las bio, eco, con fibra, etc.) están colmadas de azúcar, harinas refinadas y grasas saturadas de muy mala calidad.
Entonces…
¿Qué desayunamos?
Una buena manera de comenzar es elaborando un licuado de frutas, hortalizas y verduras para obtener una buena inyección de vitaminas y minerales. Por ejemplo, un licuado de zanahoria, manzana, pepino, limón y perejil.
Comiendo fruta. Puede ser entera, en macedonia o en batido poniendo de base un poco de alguna bebida vegetal.
Frutos secos y semillas crudas y sin sal (almendras, nueces, anacardos, avellanas, pipas de girasol, de calabaza, lino, sésamo, chía…). Estos son una buena fuente de proteínas y de grasas insaturadas de buena calidad.
Unas tostadas de pan integral (si evitamos las variedades más ricas en gluten como el trigo, cebada y centeno, mejor), a las que podemos añadir hortalizas o frutas como el aguacate, tomate, ajo, rúcula, rabanitos, pepino, etc. Germinados, hummus (de garbanzos, de aguacate, de remolacha…), purés o “mantequillas” de frutos secos: almendras, sésamo (tahini). Aceites de frutos o semillas virgen extra de primera presión (oliva, coco, lino, sésamo, girasol…).
Bebidas vegetales (avena, coco, arroz, alpiste…) con copos de avena integrales o cereales sin azúcar tipo quinoa hinchada, mijo hinchado, arroz hinchado sin azúcar, es decir, que el único ingrediente sea el cereal elegido.
Infusiones, rooibos o café de cereales.
También podemos realizar un porridge o avena hervida (se puede hacer con otros cereales como la quinoa o el mijo). Simplemente hirviendo el cereal con agua o con bebida vegetal. Acompañándolo con frutos secos, fruta troceada por encima, canela, coco rallado.
Yogur de almendras: poner un puñado de almendras (previamente remojadas 8 horas en agua) en una batidora con agua hasta cubrirlas, añadir una fruta (frambuesas, pera, parchita, arándano, etc.) y batir. Ponemos el resultado en un bol y colocamos por encima trocitos de fruta.
Pudding de chía: Disolver una cucharada de chía en un vaso de bebida vegetal y dejarlo en la nevera unas 8 horas. Añadir trozos de fruta, frutos secos, semillas, coco rallado, canela, miel cruda de buena calidad.
Algo menos habituales en Occidente, pero igual de saludables son las sopas de verduras o sopas de miso.
Que si touroperadores por un lado. Hablar en diferentes idiomas para llegar al paraíso. Activar el GPS, sin cobertura 4G. (Sin contar, con el día y medio viajando). Y todo para perdernos, buscando un sitio sin cobertura, y unos días de relax.
¿Y si te propongo un plan con el que te ahorras estas escalas?
Camelle es un pueblecito gallego de tradición pesquera, que parece sacado de un cuadro hiperrealista. Pertenece al municipio de Camariñas y por el que accederemos desde la ruta del Litoral, pasando por el pueblo Ponte do Porto. El municipio de Camariñas, lo conforman cuatro parroquias: Camariñas, Camelle, Xaviña y Ponte do Porto.
El pueblo Ponte do Porto hace honor a su nombre, ya que cruza el río Grande, próximo a su desembocadura.
Nada más llegar a Camelle, te sorprende la brisa de aire marina y el sonido del mar. Los barcos de pesca ubicados en el puerto son los que dan las pinceladas de colores vivos en la vista al mar.
Te dejarás llevar por la tranquilidad, belleza y amabilidad de sus gentes.
Pasea Camelle:
Podemos comenzar nuestra visita en la playa de Camelle. Una playa de arena blanca y aguas tranquilas que nos incitan al baño. ¡Eso sí, preparémonos para temperaturas más frías!
Después de visitar la playa, podemos pasear a lo largo del paseo marítimo y disfrutar de las maravillosas vistas del mar y del puerto pesquero. Pequeñas y coloridas embarcaciones enmarcan nuestra vista como una postal.
Al final del paseo nos encontraremos con la Casa del Alemán. En esta casa benéfica, vivía el artista Manfred Gnädinger. Estudió arte en Italia y fue su interés por el medio ambiente lo que le llevó a arribar a la costa gallega. Llegó a Camelle en la década de los años 60. En su estancia en el pueblo, dio vida a una obra al aire libre que parece ya, parte del paisaje del dique.
A modo de relacionarse con los visitantes del museo, el Alemán les pedía que dibujaran sus libretas. Todos los dibujos están recogidos en el Museo del Alemán, ubicado en el mismo paseo marítimo.
Las Rúas del pueblo nos remontan a un pasado detenido en el tiempo. Casas encaladas con puertas entreabiertas y una parroquia nos sorprende en un plano irregular, con calles estrechas.
Camariñas, además de acoger a los pescadores, es tradición y arte. Los encajes de bolillos de esta localidad traspasan fronteras y conectan con Japón, India y Rusia, mediante pasarelas de moda. En Camelle, podemos descubrir una pequeña exposición de una vecina, con trajes de comunión hechos a mano, centros de mesa, blusas y un sinfín de obras enmarcadas.
Mientras paseamos por el pueblo, podemos encontrar pequeñas edificaciones que, a primera vista, nos resultan “casas pequeñas” sobre piedras. Hablamos del hórreo gallego, una construcción agrícola, utilizada para almacenar la cosecha. Y se encuentra permeable al paso del aire, para evitar la humedad y la entrada de animales.
El primer fin de semana de agosto, la Patrona de los Marineros, la Virgen del Carmen, tiene su fin de semana grande; cada día con su particular tradición. Procesión en tierra y mar, danza de los arcos y ofrendas con las que tratan de homenajearla.
Como último paseo, podemos reservar el camino desde Camelle hasta Arou, el pueblo vecino, donde nos sorprenderán la costa y su paseo de madera.
Monte y playa se entremezclan creando un contraste armonioso.
La percepción de que las mujeres deben quedarse en la casa o no tiene capacidad para liderar quedó en el pasado, pues ellas no tienen miedo a ser ambiciosas y lograr objetivos desde el punto de vista laboral.
Son diversos los factores que las han empoderado poniéndolas en condiciones favorables para desarrollar diferentes roles. La situación de la mujer en el mercado laboral ha mejorado teniendo en cuenta su inclusión en el ámbito educativo; aspecto determinante en su formación profesional.
Así mismo, muchas compañías han flexibilizado sus programas e iniciativas dirigidas a promover el crecimiento de las mujeres. Sin embargo, hay aspectos en los que falta avanzar. Por ejemplo, es clave que se establezcan políticas empresariales de inclusión, pues no todas las empresas las tienen o si las tienen, no necesariamente las implementan bien. Sin duda, esto debe ser un tema de género y diversidad.
Género y diversidad, dos palabras que han sonado con fuerza estos últimos meses y que cada vez cobran más protagonismo gracias al trabajo de quienes las defienden y de quienes, poco a poco, las van entendiendo y asimilando. Una sociedad que se niegue a entender la diversidad, se está negando a evolucionar, y no creemos que sea tiempo de optar por la paralización, sino de abrir nuestras mentes y ser capaces de aceptar que otras formas de entender la vida son reales, están ahí y, por tanto, deben ser respetadas, más allá de nuestras propias creencias y nuestras propias interpretaciones.
Existen diversos tipos de violencia de género y cuando esta no es evidente, aceptar que estamos siendo víctimas del ser «amado», es uno de los pasos más difíciles.
Es natural cerrar los ojos y negar la realidad, por miedo, por culpa, por vergüenza, por haber apostado a que esto jamás nos iba a pasar o porque simplemente no podemos entender que aquel hombre que dice querernos, nos maltrate o nos haga sufrir.
Te invito a que reflexiones y responde a las preguntas del test con sinceridad. Piensa en tu realidad y marca la respuesta que mejor se adecúa.
Análisis de tus respuestas:
Si has respondido a todo “Nunca” no estás padeciendo violencia de género. ¡FELICIDADES!
Si has respondido entre 1 y 3 “a veces” : CUIDADO, hay síntomas alarmantes de caer en Violencia de Género.
Si tienes 4 o más respuestas “frecuente”, ESTÁS SUFRIENDO ALGÚN TIPO DE VIOLENCIA DE GÉNERO. Si a la pregunta 6 has respondido “a veces” o “frecuentemente”, es URGENTE que tomes medidas de seguridad y que recibas inmediatamente ayuda especializada, ya sea por profesionales privados o a través de los Ayuntamientos que todos tienen una Unidad de Violencia de Género.
Es importante desarrollar habilidades para no permitir ningún tipo de violencia de género. Cuando se entra en la espiral de aceptar denigraciones o constantes críticas negativas, sin darnos cuenta, se va disminuyendo la autoestima de la persona que sufre la violencia y cada vez más van aumentando los actos de violencia de género que se dan bajo cualquier pretexto.
El amor ha de ser felicidad. Si sufres o tienes miedo con tu pareja, tu relación no es de amor. Mereces vivir una vida sin miedos, que se te valore y se te ame positivamente. ¡Violencia cero!
Rosa Dávila: “El hecho de ir rompiendo barreras nos hace más fuertes cada día”
“Las mujeres no debemos tener miedo a tomar decisiones en ningún ámbito de nuestras vidas”
Rosa Dávila, consejera de Hacienda del Gobierno de Canarias, es una mujer joven, inteligente y con las ideas muy claras. Diplomada en Empresariales, cursó parte de su carrera en la Universidad Politécnica de Manchester, UK. Atesora una gran experiencia política, tanto en el ámbito local como autonómico, y persigue una meta clara: hacer un buen trabajo allí donde esté. Vive su cargo con pasión y desde la convicción de que hay que luchar mucho todavía en favor de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
¿En qué momento decidió dedicarse a la política? «Creo que desde siempre, la verdad. Recuerdo que cuando estudiaba Empresariales en la Universidad de La Laguna, un profesor de Economía Aplicada al que tengo mucho aprecio nos preguntó a toda la clase qué queríamos ser cuando terminásemos la carrera, y mi respuesta por aquel entonces fue muy clara: le dije sin dudar que quería dedicarme a la política».
¿Es para usted la política vocación o profesión? «Para mi la política es una vocación, no una profesión. Quien lo asuma como una profesión creo que está equivocado porque no lo es. Le dedicas mucho tiempo, muchas preocupaciones, le restas tiempo a tu familia, a los amigos. La política, al igual que otras muchas ocupaciones, como la medicina, tiene que ser vocacional porque si no sería imposible dedicarse en cuerpo y alma»
Desde que comenzó esta carrera profesional, ¿le ha resultado complicado compaginarla con su vida personal? «Siempre resulta complicado para una mujer conciliar la vida profesional con la familiar. Pero yo tenía muy claro que quería ser madre. Tuve a mis dos hijas muy seguidas, se llevan apenas 20 meses, en ese momento era directora general de Transportes del Gobierno de Canarias, y bueno… supongo que en ocasiones sí que era complicado, sobre todo cuando las niñas eran muy pequeñas. Pero también fue bonito y emocionante. Disfruto mucho de ellas y siempre han vivido en estas circunstancias desde que nacieron. Como muchas madres, conciliamos como podemos nuestras vidas familiares y laborales».
¿Le hubiera gustado desempeñar otra labor diferente a la actual? «Supongo que podría haber tenido otra dedicación relacionada con mi formación y estudios. Y también me hubiera encantado, lo hubiera hecho con el mismo entusiasmo con el que me dedico a la política. El secreto es que te apasione tu trabajo, creo que no hay nada mejor que tener la suerte de dedicarte a lo que te gusta y cuando es así lo conviertes en una vocación, en algo que forma parte de tu vida».
De los cargos que ha ocupado hasta la actualidad, ¿con cuál de ellos se ha sentido más cómoda y cuál de ellos le ha aportado más a su vida personal? «Tengo un recuerdo muy bonito de todas las etapas porque son distintas y tú misma eres distinta. De todas aprendes. Recuerdo que fue maravilloso el paso por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. En lo local los problemas son muy próximos y requieren soluciones inmediatas, ayudando a las personas a resolver sus problemas, es una gran escuela por la que todos los que se dedican a la política deberían pasar. También la etapa como directora del Instituto Canario de la Mujer, cuando entré a formar parte del Gobierno, fue una gran experiencia. Especialmente dura porque te involucras emocionalmente y en muchas ocasiones te sientes impotente, sobre todo cuando te enfrentas a la violencia, a la muerte de una mujer, a la violencia sobre sus hijos, a los abusos sexuales. La verdad es que fue una etapa muy complicada pero de la que me siento muy orgullosa del trabajo que hicimos aquel entonces. Después estuve al frente del sector del transporte en Canarias. No sabía cambiar una rueda -.risas- pero la gente del sector, un sector muy masculinizado, me apoyó mucho y yo tenía muchas ganas de aprender. Finalmente estuve doce años y guardo muy buenos recuerdos y amigos que lo serán para siempre. Pero si tuviera que decir en qué momento me he sentido más cómoda, me quedo con el de ahora, al frente de la Consejería de Hacienda, dentro del equipo de Fernando Clavijo. Fernando es un gran jefe, se involucra en todas las áreas de gobierno y la economía y las finanzas le apasionan así que es estupendo trabajar junto a él».
¿Ser mujer le ha dificultado en alguna ocasión ejercer su carrera profesional «Como todas las mujeres, por supuesto. Somos mujeres en un mundo de hombres y en muchas ocasiones eso entraña dificultades. En política existe el mismo techo de cristal que encuentran todas las mujeres en sus profesiones. Las mismas dificultades para llegar a responsabilidades que históricamente han estado en manos de los hombres. Tienes que demostrar constantemente tu valía, mientras que a ellos se les da por descontado. Por otro lado, me siento muy orgullosa de haber tenido la oportunidad de romper barreras impensables hace algunos años, como que haya por primera vez una mujer al frente de las finanzas en Canarias. Ir ocupando estos espacios nos hace más fuertes cada día».
¿Puede compaginar con su ajetreada vida laboral y familiar una vida sana? «Pues para mi es obligado llevar una dieta sana, soy celiaca una enfermedad que cada vez se detecta más. Eso me obliga a tener mucho cuidado por que como con frecuencia fuera de casa, pero lo cierto es que cada vez más en los restaurantes tiene más información y formación sobre alérgenos. Es muy importante la labor que hacen las asociaciones de enfermos, como la FACE para concienciar. Intento hacer algo de deporte, correr o nadar, pero reconozco que no soy nada regular. Y algo que para mí es fundamental, que es tener un buen descanso, así que las horas de sueño son sagradas. De todas formas, puedo dormir en los aviones sin problema y eso a veces es una ventaja».
Según los últimos acontecimientos en la lucha por la igualdad de oportunidades entre el género masculino y el femenino, ¿cuál cree que es el rumbo que debe seguir la política en este sentido? «Creo que el rumbo que debe seguir la política en la igualdad de oportunidades y en la lucha contra el machismo se tiene que intensificar. Las mujeres, sobre todo las que nos dedicamos a la política, debemos evidenciar que sigue habiendo diferencias entre hombres y mujeres. Que en las leyes podemos ser iguales pero en la calle no. Que existe una brecha en lo salarial, en el ejercicio de las responsabilidades y que sigue existiendo ese techo de cristal al que antes me refería en el ámbito profesional. Pero sobre todo, en lo que se tienen que seguir volcando las políticas públicas y también el conjunto de la sociedad es en luchar contra la violencia que sufren las mujeres, luchar contra los abusos sexuales, contra la cosificación de las mujeres, debemos seguir trabajando en favor de la libertad. En no tener miedo a tomar decisiones en ningún ámbito de nuestras vidas».
Rosa Dávila, consejera de Hacienda. (Foto: Arturo Rodriguez/Presidencia GobCan)
¿Cree que se debería destinar más presupuesto a las políticas de género? «Por supuesto. Nosotros hemos multiplicado los recursos que destinamos a las políticas contra la violencia de género. Probablemente debamos dedicar más presupuesto, pero sobre todo hay que dedicar mucho más esfuerzo a la transversalidad y a la concienciación. Y a veces no es tanto el dinero como que todo el mundo entienda que hay cosas que no son tolerables, que no se pueden pasar por alto y que hay que denunciar cuando vemos algo que es inadmisible y que está suponiendo una vulneración de los derechos de las mujeres».
Con respecto a este último asunto, el de las políticas de género, ¿hay algo que piense que se debería hacer y aún no se ha hecho? «Creo que a lo largo de los últimos años se han dado pasos muy importantes a favor de las políticas de género. Pero también creo que hay algo que se debería hacer y que aún no se ha hecho, como es el reconocimiento del feminismo, porque todavía no se acaba de entender lo que ha supuesto este movimiento. Yo me siento profundamente feminista y al mismo tiempo reivindico la feminidad, son dos cosas que son perfectamente compatibles. Podemos hacer política con perspectiva de género desde cualquier ámbito. Por ejemplo, en la política fiscal, nosotros hemos hecho una bajada de impuestos pensando en las rentas más bajas, que mayoritariamente son mujeres, deducciones para familias monoparentales, casi todas formadas por mujeres solas con hijos a su cargo, o eliminado el impuesto sobre los productos de higiene femenina que son parte de la cesta de la compra de más de 600.000 mujeres en Canarias. Se puede y se debe hacer política con perspectiva de género».
¿Considera que ser un personaje público es negativo o positivo en sus quehaceres diarios? «La verdad es que no me considero un personaje público. Es verdad que tengo una responsabilidad pública en el ámbito de lo político, pero nunca he dejado que esto me cambie ni interfiera en mi familia. Hago una vida como cualquier otra persona, como cualquier madre sola, voy al supermercado como todo el mundo, llevo a mis niñas al colegio por las mañanas, no tengo todo el tiempo que me gustaría pero cuando encuentro ese hueco intento hacer un poco de deporte, ir al cine, me encanta la playa -necesito la energía del sol y del mar-. En ese aspecto, jamás he tenido ningún problema. La gente, en general, es muy respetuosa».
¿Cómo es su día a día y qué prioridades tiene a la hora de afrontarlo? «Mi día a día es como el de muchas madres. Zafarrancho de combate a primera hora de la mañana para preparar desayunos y las mochilas de las niñas, llevarlas al colegio, ir a trabajar. Muchas veces, es verdad que en avión o un barco, pero como mucha gente en Canarias, a veces tengo que ir Madrid o a Bruselas. Pero no tengo ningún problema para compaginar mi vida privada con la pública y establecer prioridades, mi familia me apoya y también con la logística de niñas otros padres del colegio para llevarlas a los cumpleaños, pero como todo el mundo. Lo llevo muy bien aunque haya días que el móvil no pare de sonar, pero esta dedicación requiere estar disponible 24 horas, siete días a la semana, como Batman….- risas-. Como dije antes me apasiona mi trabajo y me hace muy feliz. Y eso no quita para que cada vez que puedo busco un rato para estar con los amigos o disfrutar con mis hijas en alguna escapada».
¿Es posible desconectar totalmente durante su tiempo libre? «No, no sé si otras personas lo pueden hacer, pero al menos yo, con las responsabilidades que tengo tanto en Hacienda como en mi partido, no puedo desconectar nunca. El teléfono siempre tiene que estar encendido y en cualquier momento tienes que estar disponible para una reunión o para coger un avión en plenas vacaciones para ir a Madrid a negociar un presupuesto. Nos ha tocado vivir momentos complicados por la situación en Cataluña y la inestabilidad política y eso requiere estar disponible para lo que surja. No, no es posible desconectar, hace años que no tengo unas vacaciones tranquilas. Pero como digo, no es algo que me suponga un problema porque me gusta lo que hago. Sé que es una etapa de mi vida y por lo tanto lo hago encantada. Eso hace que disfrute más de los pequeños momentos con la familia, con los amigos».
¿Qué valores considera fundamentales en la vida? «La lealtad, primero con los demás pero también con uno mismo, con tus valores y principios, para poder llevar una vida feliz y completa. Creo que debemos dar más importancia al amor, lo entendemos mejor cuando tenemos hijos. Hay que tener tiempo para dar y dedicar a los demás, sobre todo a la gente que quieres. A veces las prisas del día a día nos hace olvidar que hay que hacer que los que están a tu lado se sientan amados. Soy una persona optimista por naturaleza y me gusta ver el lado positivo de las cosas, aprender de los malos momentos y también relativizarlos. Tener una mirada positiva hace que la vida sea mejor, más feliz y que se la puedas hacer mejor también a los demás».
¿Cuál es para usted la mejor noticia que podría darse de Canarias? «Si hablamos desde el ámbito de mi responsabilidad, últimamente ha habido muy buenas noticias para Canarias. Ha llegado más dinero desde el Estado, sobre todo para educación sanidad y políticas sociales. Pero creo que la mejor noticia sería que sigan bajando las tasas de desempleo, que la gente pueda tener un empleo digno, con un buen salario, que pueda tener una casa y vivir con dignidad. La crisis dejó en el Archipiélago una factura muy alta y mucha gente perdió la ilusión. Recuperar esa ilusión y tener un empleo que te dé para vivir creo que es la mejor noticia y el mejor trabajo que podemos hacer por Canarias».