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Cris García: “Somos Superpoderosas”

Cris García: “Somos Superpoderosas”     Cris García es publicista, mercadóloga y etnógrafa digital graduada en el Instituto de Artes de Medellín. Estudió un Máster en Conceptualización Estratégica y Creativa en Buenos Aires, Argentina. “Hace muchos años me

Cris García: “Somos Superpoderosas”

 

 

Cris García es publicista, mercadóloga y etnógrafa digital graduada en el Instituto de Artes de Medellín. Estudió un Máster en Conceptualización Estratégica y Creativa en Buenos Aires, Argentina. “Hace muchos años me desempeñé en artes gráficas. En el 2011 me enamoré del marketing digital cuando tuve la posibilidad de construir colectivos virtuales”

 

 

 

¿Quiénes son las Superpoderosas? “Hace poco más de un año decidí formar una comunidad femenina en Facebook en la que fuera posible obtener, entre nosotras, un apoyo endógeno que se reflejara en el bienestar de todo nuestro entorno. No lo inventé yo porque grupos, hay muchos. He querido trascender en este concepto e intentar que la gente comprenda que en este foro nos podemos beneficiar todas. Cuando le surge una necesidad de cualquier tipo a una integrante el resto la cubre porque, ante cualquier demanda, llueven infinidad de ofertas. Somos más o menos dos mil seiscientas mujeres así que es difícil no encontrar una respuesta a cualquier pregunta. Desde lo más básico hasta lo más complejo. También fomentamos la comunicación cara a cara y hacemos encuentros en los que nos conocemos, interactuamos y nos colaboramos”.

 

¿Cómo surgió?Llegó sin más. Nosotras tenemos capacidades y superpoderes para lidiar con la vida y salir adelante en todo lo que nos propongamos. Esta iniciativa consiste en descubrir qué cualidad tenemos cada una y cómo la podemos compartir con las demás para hacer cosas grandes por nosotras, por los nuestros, por la ciudad, el país y el mundo”.

 

¿Con qué cuentan hoy? “Tenemos un directorio de emprendedoras, adquirimos formación, contamos con una agenda de eventos para la ciudad y una tarjeta virtual con la que accedemos a descuentos y a acuerdos con las marcas. Por ejemplo, conseguimos días de ofertas en grandes cadenas de las que nos beneficiamos por ser parte de este conjunto; hacemos concursos en los que se regalan entradas a eventos; participamos en capacitaciones y asesorías sobre contenidos varios para fomentar el emprendimiento… Nos hemos convertido en un referente local y empezamos a ser visibles a nivel nacional porque somos la única comunidad femenil que ya tiene una aplicación propia”.

 

¿Qué temáticas se manejan? Son muy variadas. Podemos hablar de moda, salud y bienestar, educación… Las cuestiones van desde lo más profundo hasta lo más banal. Todos los asuntos tienen cabida y surgen según las necesidades que se presenten”.

 

“No hacemos caridad pública, solo un trabajo de reconocimiento propio para potenciarnos las unas a las otras y construir poco a poco un equipo cada vez más fuerte que pueda transmitir valores que engrandezcan a la humanidad”.

 

¿Cuáles son las características de esta colectividad? “Se fundamenta en tres pilares básicos. Primero, no se habla mal de nada ni de nadie. De nada, porque las quejas se ponen en los respectivos sitios en los que ocurren las incidencias y este propósito no ha nacido para eso; y de nadie, porque hemos creado una cultura de interacción en la que las mujeres nos respetamos, nos apoyamos y nos convertimos en hermanas bien avenidas. Segundo, apoyamos a la industria nacional y a la legalidad. No permitimos la venta de nada que no pague impuestos. Tercero, no prestamos ayudas asistenciales porque potenciamos el apoyo endógeno o sea a nivel interno. Primero está nuestro bienestar y el de nuestro entorno. Si yo no estoy bien, no tengo capacidad para asistir a nadie. No hacemos caridad pública, solo un trabajo de reconocimiento propio para potenciarnos las unas a las otras y construir poco a poco un equipo cada vez más fuerte que pueda transmitir valores que engrandezcan a la humanidad”.

 

¿Qué antigüedad tiene esta idea? “Nos agrupamos el 21 de mayo del 2016. Somos a día de hoy tres mil doscientas componentes en total y en activo estamos dos mil seiscientas. Siete mil chicas esperan para entrar. El ingreso lo hacemos de manera sostenida. Cuando las cosas crecen sin control, el contenido se sale de las manos. No buscamos cantidad sino calidad. Damos mucha importancia a la formación. Si todos los gobiernos, colegios y familias se dieran cuenta, de que la educación es la base del progreso de todas las sociedades, este mundo sería distinto. Nos inclinamos por el ser humano culto que tenga las herramientas suficientes para salir adelante en la vida”.

 

¿Se ayudan mucho entre ustedes? “Si. Aunque nuestro común denominador no es la asistencia social. Si se da es porque surge de manera espontánea. Alguien lo propone y lo reforzamos Esas iniciativas nacen en el corazón y no las frenamos porque forman parte de nuestra emocionalidad y de la capacidad tan infinita que tenemos de dar amor. No se puede reprimir porque lo bonito está en que son decisiones propias, no imposiciones. En Superpoderosas cooperamos entre nosotras porque si estamos bien, y nuestras familias también, mejora una parte importante de la sociedad. Cada una somos uno de los granitos de arena que componen toda una playa. Si yo te hago bien a ti, que te tengo a mi lado, juntas vamos construyendo una sociedad más justa. Las ayudas sociales en ocasiones pueden perjudicar a las personas en sus procesos de crecimiento porque si les regalas compras igual se acostumbran y no ven importante hacer el esfuerzo de ganárselas ellas mismas”.

 

¿Qué proyectos hay en mente? “Continuar con el afianzamiento de los lazos del compañerismo; fortalecer la red en educación y ayuda entre nosotras; conseguir una proyección a nivel nacional e internacional… El empoderamiento que hemos logrado hasta ahora ha sido grande porque la ciudad y las marcas ya nos ven como validadoras de la información”.

 

 

¿Qué aspiraciones tienen? “Hemos hecho grandes campañas comerciales. Queremos iniciar una con el Área Metropolitana de Medellín para trabajar en un proyecto de concientización sobre la contaminación de la ciudad. La idea es empezar a educar a la gente no por obligación sino a través de argumentos verdaderos que les muestren que las cosas hay que hacerlas por convicción y no por imposición. También queremos desarrollar proyectos de expansión. No perseguimos números. Hay agrupaciones que tienen miles de personas interactuando pero no hay un sentido de pertenencia ni de construcción de comunidad. Me interesa que todas sintamos un apoyo en la otra, que nos conozcamos, que tengamos una ayuda genuina. Si conseguimos eso la base de esta idea será firme”.

 

¿Qué exigen para pertenecer a esta comunidad? “El principal requisito es ser mujer y tener muchas ganas de construir. Las siete mil chicas que esperan entrar tienen que rellenar un formulario que tenemos en nuestra web www.superopoderosas.co Nos tienen que contar por qué quieren pertenecer a nuestro grupo. Existe una cuota de inscripción simbólica de veinticinco mil pesos (siete euros aprox.) que se paga una única vez. La idea de este dinero es generar sentido de afiliación a las nuevas integrantes y dar mayor seriedad al asunto”.

 

¿En qué se fijan? “Es fundamental percibir la calidad del ser humano, qué hace, con quién se relaciona y qué propósitos tiene para compartir con nosotras. No nos gustan las mujeres que se quejan por todo y que ven en cada cuestión un problema y no una oportunidad. ¿Tenemos derecho a quejarnos? Sí, pero que no se nos vaya la vida en ello. Se trata de construir, de hablar en positivo y de ser bien intencionadas”.

 

¿Cómo se posiciona el proyecto frente a los hombres? “Tienen una mirada más generosa hacia nosotras. Nos hemos encargado de mostrarles que no estamos en contra de ellos porque juntos hacemos un equipo. Cada uno, en nuestro papel, somos importantes para la sociedad. Inclusive hay muchos trabajos que hacemos juntos y otros que podemos desempeñar ambos. Les conseguimos cosas en la red. Nos han visto como una alternativa y no como la típica vieja chismosa que se sienta a rajar con la otra. Superopoderosas no es una cadena de habladurías. Eso hay que desmitificarlo y solo se consigue con la acción. El caminar se demuestra andando. Llevamos casi un año y medio de rodaje en el que hemos demostrado que nuestro conjunto no es sinónimo de comadreo”.

 

¿Cómo las percibe el entorno? “Ya en la sociedad nos ven como un grupo en el que las mujeres nos entendemos. ¿Y eso cómo se logra? Somos muchas. Si usamos la empatía no es tan difícil. Tenemos que ayudarnos a avanzar de forma mutua. Cuando no juzgamos sino que acertamos en saber lo que le pasa a una de las nuestras es más fácil echarle una mano para no dejarla hundir. Todas tenemos malos momentos. Somos personas. Yo puedo acompañar a alguien para que no se equivoque. El proceso que aplicamos es identificar sus sentimientos y validarlos. Luego intentamos ayudarles a ver una solución y tratamos que no se sientan atacadas para que no se pongan a la defensiva”.

 

“A veces nos volvemos egoístas y queremos brillar sin que nos importe opacar a la otra. Cuando nos descubramos como fuerza unificadora podremos tener naciones más productivas y economías mejores. Con Europa se ha demostrado que los países gobernados por nuestro género tienen mejores patrimonios y unos sistemas de educación increíbles. Porque cuando la mujer sabe cómo es y no compite por bobadas hace cosas valiosas. Ese es el objetivo”

 

¿Cómo se llega a ser líder? “Doy ejemplo y les explico con argumentos para dónde vamos. Así he conseguido que me sigan. Utilizo la coherencia y la evidencia que son las que me dan la capacidad para conseguir metas. Tenemos que hermanarnos y querernos. No somos rivales. Las envidias por tonterías materiales hay que superarlas porque considero que el físico hace parte de la belleza exterior pero lo importante es buscar un equilibrio con el aspecto interior. En esa medida nuestros atractivos serán más grandes. Tenemos que gustarnos para erradicar los complejos sin pretender prototipos inalcanzables. Cada una somos una flor y juntas podemos crear un diverso e inagotable jardín. Este proyecto no lo compongo yo sola. Juntas estamos construyendo un gran un equipo”.

 

¿Cómo se enseña? “La educación no es ir al colegio. Es dedicar mucho tiempo de calidad a nuestros hijos. En el caso de las niñas, para que asuman su feminidad desde un punto de vista razonable y responsable, desde la autoestima y los valores. Una madre que se queja todo el día y reniega todo el tiempo no puede tener una familia feliz. Tenemos que aportar buen contenido a nuestros niños. Hago un llamado a las mamás a que suelten un poquito el celular, a hablar, a escuchar a esos hijos y a darles un buen ejemplo porque ellos son el motor más importante para la transformación de esta sociedad”.

 

¿Cómo piensa generar esa conciencia? “A ver si las hago entender de una vez por todas que poseemos un poder increíble y que cuando seamos conscientes de él, seremos imparables. Nosotras somos complicadas y ellos básicos. El nivel de detalle es importante para que, por ejemplo, ellos tengan una casa decorada. No todos podemos ser básicos o todos complicados. Nos complementamos unos con otros. Estamos en la obligación de criar hombres que amen a las mujeres y viceversa. Todo dentro de este contexto tiene que ser mutuo”.

 

¿Cuál es la programación para este mes? “En breve habrá un evento en el que se hará un mercadillo en un reconocido centro comercial en el que se podrá enseñar a la ciudad el emprendimiento de nuestras niñas. Sirve para mostrar a la gente que se nos ocurren unas ideas maravillosas y que manejamos una capacidad increíble para crear empresas y empleo”.

 

¿Qué le ha aportado esta experiencia? “He aprendido lecciones profundas. Ha sido una escuela fantástica. Me ha dado enseñanzas de vida. Todo lo que me ha mostrado ha sido muy valioso porque he crecido como persona. Este proyecto tiene mucho futuro, pero paso a paso. Vamos a crecer con mucha tranquilidad. No es una franquicia. Quiero una huella propia en cada lugar. Con unas bases bien estructuradas. Las embajadoras a pesar de que serán diferentes, mantendrán el sello de esta marca”, concluyó la Superpoderosa Cris García.

 

 

Texto: Luz Toro

Foto: Diego Alzate

 

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